La factoría de películas de animación por ordenador más prestigiosa del mundo es parte de la familia Disney. Pixar, sin embargo, muy pocas veces se ha dejado influenciar por las tendencias generalistas y sus productos en cine suelen ser sinónimo de calidad. Su sello personal destaca especialmente en Up, una peli que se debate entre el dramón y el humor, y cuyo símbolo más reconocible es la casa donde vive uno de los protagonistas.

El tono tristón de los primeros minutos quizá impidió que los directivos de Mickey Mouse exprimieran el merchandising de esa cinta como sí han hecho con otros largometrajes. Pero Twitter, en su infinita sabiduría internetera, ha pensado que se puede sacar partida del universo de Up. Y encima gratis.

Lo hace concretamente un usuario de esta red social que firma como Jose Ángel, explicando paso a paso cómo conseguir una lámpara digna de estar en cualquier Disneyland.

 

Como materia prima utiliza principalmente cartones y palillos planos, que se unen a un talento natural para las manualidades. Porque no es por nada, pero me veo haciendo algo así y que mis vecinos tengan que llamar a los bomberos.

 

Para rizar el rizo de su hazaña, todo este tinglado está montado para hacerle un regalo a su pareja, algo que ha levantado todavía más admiración en la red social.

 

La parte que posiblemente sea la más complicada él la hace sencilla, ingeniando un sistema para poder abrir el cúmulo de globos y cambiar la bombilla cuando sea necesario.

 

 

Jose Ángel se ha ganado el aplauso unánime de Twitter, algo más difícil que pellizcar vidrio. Y para demostrar que el invento funciona, pone una foto de epílogo a petición de un usuario.

 

Algunos despistados, en el clima de turbación política que vivimos, han visto en Up las iniciales de Unidas Podemos, pero cuando comprueban que el tema solo tiene dosis de fantasía y manualidades se ríen en los comentarios.

 

Y luego hay otros que dentro del mismo error, se montan una película que Disney no permitiría bajo ningún concepto. Pero como idea hay que reconocer que tiene gracia.