Hay quien dice que hacia atrás no se mira ni para coger impulso, pero también existe el lado opuesto, y hay personas que tienen muy presente todo lo que han vivido y, sobre todo, con quién lo han vivido. Sí, nos referimos a los ex: esos seres que aparecen y desaparecen de la mente según el día, y que pueden hacerte cometer el mismo error una y otra vez. Si es tu caso y no paras de pensar en el tuyo, ponte en estas situaciones y descubre si verdaderamente deberías volver con él o no.

1.- ¿Cuándo le echas de menos?

Esta pregunta es clave. No es lo mismo echar de menos a alguien siempre que hacerlo solo cuando te aburres o estás de bajón. La regla que debes seguir es la siguiente: si todos los días se te viene a la cabeza aunque sea una sola vez, puede que sea señal de que verdaderamente suspiras por sus huesos todavía. Pero si es por las noches cuando desearías estar con él de nuevo o justamente cuando estás a media tarde sin hacer nada y con ganas de entretenerte, olvídate. Es solo un espejismo.

2.- ¿Te fijas en otras personas?

Cuando uno está enamorado solo tiene ojos para su amor, así que si te parece que todas las personas son imperfectas comparadas con tu expareja, puede que sí, que sigas sintiendo mariposas. En cambio si ves pasar un pibón y se te van los ojos irremediablemente, puede que lo que tengas sea simplemente ganas de sentirte querido, pero no es amor de verdad.

3.- Cada vez que suena tu móvil, ¿deseas que sea esa persona?

Piiii. Suena tu WhatsApp, ¿antes de coger el teléfono siempre pasa por tu cabeza que sea esa persona quien haya enviado ese mensaje? Si la respuesta es afirmativa debes pensar seriamente en ser tú quién escriba, porque parece que es algo más que un capricho pasajero. Sin embargo si cuando suena tu móvil deseas que sea tu grupo de colegas y algún ligue, no cometas el error de volver al pasado por una bobería.

4.- ¿Te molesta verle con otros ligues?

Si te imaginas que tu ex está con otras personas y te entra un nudo en la garganta, puede que seas simplemente alguien celoso o que realmente todavía sientas amor en tus venas. La clave en este caso estará en comparar esta respuesta con las del resto de las preguntas. Solo así descubrirás el motivo verdadero.

5.- ¿Era una relación sana?

Piensa si vuestra relación era sana o tóxica. Si es la primera opción y ves que has contestado afirmativo a todo lo anterior, trágate el orgullo y levanta el teléfono a proponerle una cita. Si por el contrario era una relación tóxica piénsatelo dos veces o acabaréis rompiendo de nuevo en menos de un suspiro.