WIZINK CENTER

Arcade Fire continúa su idilio con España triunfando otra vez en Madrid

El grupo ofreció un concierto épico en el Wizink Center ante 12.000 personas tras las acusaciones de mala conducta sexual hacia el cantante Win Butler.

El cantante de Arcade Fire, Win Butler, y su esposa, la multiinstrumentista Régine Chassagne

El cantante de Arcade Fire, Win Butler, y su esposa, la multiinstrumentista Régine Chassagne EFE/Juanjo Martín

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El grupo canadiense lleva años teniendo un idilio con España, país que visita en todas sus giras y en el que ha dado más de 17 conciertos a lo largo de sus veinte años de carrera.

El de ayer en el Wizink Center era un concierto especial por muchos motivos, era el concierto presentación de su sexto disco de estudio 'We', era la primera vez que tocaban en España en cuatro años, esta gira supone la vuelta del grupo a los escenarios tras la pandemia y además la imagen de la banda se ha visto manchada recientemente por las acusaciones de acoso y malas conductas sexuales hacia Win Butler por parte de varias mujeres.

La gira contaba originalmente con la cantautora canadiense Feist como telonera pero decidió borrarse del tour después de conocerse las acusaciones hacia el cantante de Arcade Fire que fueron desveladas por Pitchfork.

El artículo relata con todo detalle los supuestos casos de mala conducta sexual por parte de Win Butler hacia tres mujeres y una persona de genero fluido entre 2016 y 2020.

Las acusaciones de comportamiento inapropiado en su vida fuera del escenario contrastan con la virtuosa reputación pública de Butler. En largos comentarios, el líder afirma que sus relaciones extramatrimoniales fueron consensuales y su mujer Regine Chassagne le respalda afirmando que "sé lo que hay en su corazón, y sé que nunca ha tocado ni tocaría a una mujer sin su consentimiento y estoy segura de que nunca lo hizo. Lo amo y amo la vida que hemos creado juntos".

Arcade Fire se dan un baño de masas en Madrid

El público, ajeno a toda esta polémica que muchos desconocen, estaba deseoso de darlo todo y fue así como ocurrió. Tuvimos que escuchar entero el Bolero de Ravel antes de que arrancará el concierto que duro más de dos horas, que contentó a todos y que en ningún momento perdió la intensidad.

El grupo de Montreal demostró una vez más su amor por la teatralidad, por lo grandioso y por el rock indie recargado que les hizo famosos. Arrancaron con 'Age Of Anxiety' y 'Ready To Start', una de las más canciones épicas de un grupo que ha construido una carrera entera a base de canciones épicas.

A lo largo fueron compaginando las canciones de su nuevo disco con clásicos como 'Reflektor', 'Rebellion', 'The Suburbs', 'Neighboorhood' o 'Here Comes The Night Time'.

Una actuación impecable y llena de fuerza con nueve músicos sobre el escenario que van cambiando constantemente de instrumentos. A Regine Chassagne la vimos cantar, bailar, hacer coros, tocar la percusión, la batería, los teclados y el acordeón en distintos momentos del concierto.

Sonaron especialmente poderosas varias canciones del nuevo disco, que no dudamos en corear como si fuesen clásicos, especialmente The Lightning y Lookout Kid en la que Win canta algo que, en medio de la polémica, adquiere un significado mucho mayor "Las cosas se romperán, cometes errores pierdes a tus amigos, una y otra vez porque nada es perfecto, nadie es perfecto. Déjame decirlo de nuevo, nadie es perfecto".

Nos estremecimos cuando Regine Chassagne se perdió entre el público mientras cantaba la exquisita Mountains Beyond Mountains y lo dimos todo cuando cerraron la parte principal del concierto con la discotequera 'Everything Now'.

Para los bises se mudaron al escenario secundario en el que interpretaron la suite de ocho minutos End Of The Empire, pieza central del nuevo disco. Después sorprendieron a todos versionando 'Spanish Bombs' de The Clash y por último cerraron sin sorpresas con Wake Up.

El público se desgañitó como en cada una de las cuatro ocasiones que he podido escuchar este temazo, la canción estrella del grupo, en directo y la banda terminó el concierto marchándose percusión por entre en medio del público.

Sólo unos pocos nos quedamos con la sensación de que había faltado algo, se olvidaron por completo de su segundo disco de estudio y no pudimos escuchar singles tan potentes como 'Keep The Car Running', 'Neon Bible' o 'No Cars Go'. Pero para la mayoria no falto nada, la gente lo dio todo y salió en éxtasis del Wizink Center.

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