23 ANIVERSARIO

Entrevista al CEO de Fabrik: "Los DJ's top mundiales ya te piden todos un hotel de cinco estrellas; vienen, pinchan y se van"

Coincidiendo con el 23 aniversario de la legendaria discoteca Fabrik, la octava mejor del mundo según DJ Mag, entrevistamos al ceo del grupo Kapital Luis Román López. Tercera generación al frente de este grupo de discotecas nos cuenta todo sobre el aniversario, la discoteca, el parking, los cachés de los DJs y los famosos en las fiestas entre otros interesantes temas.

Entrevista al CEO de Fabrik

Publicidad

La mítica discoteca FABRIK celebrará el 27 de junio su 23º aniversario y miles de clubbers de toda España peregrinarán para participar en una gran fiesta de homenaje a la música electrónica y la cultura de club.

El principal reclamo del cartel es el DJ británico Carl Cox, auténtica leyenda viva del house, que actuará por partida doble: sesión de tarde en la carpa festivalera Área 19 y set nocturno en la mítica main room de la discoteca.

23 aniversario de Fabrik
23 aniversario de Fabrik | Fabrik

FABRIK abrió sus puertas un 7 de junio de 2003, en aquella España nueva en el euro, con José María Aznar en La Moncloa y el Real Madrid de Los Galácticos: Zidane, Beckham, Ronaldo, Figo... Se llevaban los peinados de cresta con gomina y las sudaderas de El Niño se vendían como churros. No había Facebook, sólo MySpace.

23 años después, la macrodiscoteca de Humanes sopla las velas en un instante dulce de prestigio internacional después de haber sido reconocido como el 8º mejor club del mundo en el prestigioso ranking Top 100 Clubs DJ Mag.

Recientemente pudimos entrevistar a Luis Román López en Kapital, la otra gran discoteca del grupo. Este joven empresario de 30 años lleva siendo CEO desde septiembre de 2025 cuando sucedió en el cargo a su padre y a su tío al frente del negocio familiar.

Luis Román se sentó con nosotros para contarnos todo sobre el aniversario de la discoteca pero sobre todo para hablar de muchos temas interesantes como son los caches de los DJs, la situación actual del mundo de la noche, los tardeos, anécdotas y más.

Llevas en el cargo desde septiembre. ¿Has llegado con ganas de darle un aire más joven y fresco a las discotecas del grupo?

Luis Román: Bueno, a ver. Mi idea es... para mí ya éramos los mejores, pero intento poner en práctica todo lo que he aprendido durante muchos años viajando fuera y viendo ideas que se pueden traer aquí. Creo que eso nos está haciendo estar ahora mismo entre las mejores discotecas del mundo y, esperemos que algún día, poder llegar a ser la mejor, claro.

Celebráis el 23º aniversario nada menos que con el gran Carl Cox. ¿Qué tiene una discoteca como Fabrik y un grupo como el vuestro para haber aguantado tantos años?

Luis Román: La clave del éxito, como lo que me ha transmitido mi familia durante muchos años en este negocio, es ser un buen anfitrión. Si la gente en tu casa se siente como en la suya, al final eso es lo que hace que repita y vuelva. Si a cada cliente y artista, cuando viene aquí, le das un trato personalizado, le tratas bien y se siente a gusto, querrá regresar. Yo creo que esa es la magia que tienen tanto Kapital como Fabrik: siempre que vas una vez, tienes más ganas de volver a la siguiente.

Habéis sido nombrados el 8º mejor club del mundo por la revista DJ Mag y lleváis muchos años, además, estando en los puestos altos.

Luis Román: Sí, la verdad es que llevamos... bueno, miento, 23 años no. Unos 15, 16 o 17 años en el Top 100 desde que empezó lo de DJ Mag en 2008, y cada año mejorando. Sí que es verdad que al principio hubo un año en el que llegamos a ser la número dos del mundo, cuando aún las discotecas de Ibiza no estaban en su mayor auge. Pero bueno, luego nos hemos mantenido siempre y ahora llevamos una progresión muy buena los últimos 5 o 6 años, subiendo desde el puesto 40 o 50 hasta llegar este año al número 8. Al final son 23 años de historia; la gente lo conoce, lo avala, y artistas como Carl Cox —que como has dicho estará en el aniversario— siempre quieren repetir. Eso es lo que nos hace más grandes año tras año.

La DJ Mag viene a ser como la guía Michelin de los restaurantes, pero para las discotecas. ¿Cuáles son esas cosas diferenciales que el gran público no conoce y que marcan la diferencia?

Luis Román: La variedad que tenemos de salas y la diversidad que hay en las fiestas. Lo mismo puedes estar un día escuchando techno o hardtechno, que otro día puedes estar escuchando house, o en una fiesta de reguetón como puede ser la Bresh, que está muy de moda. Otro día, a lo mejor, estás en un concierto. Al final, en su día, el espacio se llamaba "Fabrik espacio multiusos". Lo que llamamos Fabrik es como un parque de atracciones de la fiesta; un parque de atracciones para adultos en el cual puedes ir a una zona y, si no te gusta, moverte a otra. Tienes zonas de descanso, restaurantes para comer, un propio hotel en la discoteca... Tienes un montón de facilidades y servicios dentro que hacen que sea única, y por eso es una de las mejores.

Para que un gigante como Fabrik funcione, ¿cuánto tiene que facturar en una noche?

Luis Román: Pues eso ahora mismo es muy complicado, no te puedo decir cifras. Es muy difícil echar números así, a bote pronto, pero sí que es verdad que ahora mismo tenemos que facturar mucho más que antes. Los cachés de los DJ's cada vez están más caros y, sobre todo, las producciones actuales. A día de hoy los artistas no te vienen solo con un "oye, voy a ir a pinchar, me pagas el fee y ya está". No, ahora todos te piden una producción extra: te piden no sé cuántas luces, equipos de sonido... Al final, los cachés están muy altos, el coste de las producciones también, y hay que facturar mucho para poder incluso empatar o ganar algo de dinero. Está la cosa bastante complicada.

Se habla mucho de que están siendo unos años un poco complicados para el ocio nocturno. ¿Qué está pasando realmente?

Luis Román: Bueno, hay de todo, pero sí que es verdad que después del COVID hubo un boom en el que todo el mundo quería salir porque habíamos estado mucho tiempo encerrados. Los consumos es verdad que antes de la pandemia estaban empezando a crecer porque a la gente le gustaba mucho salir de fiesta. ¿Qué ha pasado? Llegó la pandemia y cambió la mentalidad de la gente; se ha concienciado más de cuidarse y salir menos.

Ahora mismo la gente bebe menos y busca más lo que son las experiencias dentro de la discoteca, como dar vueltas por un lado, ver cosas diferentes... No solo quiere ir a la discoteca, como antiguamente, a tomarse dos copas y pasárselo bien. O sea, pasárselo bien sí, pero no quieren ir solamente a beber y a ver al DJ, quieren otras cosas más. Entonces sí, están bebiendo menos y saliendo menos.

Además, hay mucha oferta ahora mismo de fiestas, sobre todo concentrada aquí en España y en Madrid. Si te fijas, en septiembre, entre que viene la Fórmula 1 y otras cosas, a lo mejor tienes más de 30 o 40 eventos en tres semanas. Entonces, claro, el sector se está resintiendo y podemos decir que han bajado un 20% o un 30% todos los consumos. Eso se está notando, y mucho.

¿Los "tardeos" afectan?

Luis Román: Perdona por interrumpirte, pero a lo mejor no lo sabes, pero nosotros consideramos que tenemos una de las terrazas más bonitas de Madrid y de España. Fabrik abre de día desde sus inicios; desde hace muchos años siempre se hacía una fiesta que se llamaba la Goa, en la cual abríamos a las 12 de la mañana hasta las 12 de la noche. Siempre ha habido tardeos de día, o sea, no es una cosa que hayamos descubierto ahora.

Nosotros ya hacíamos tardeos. Son unas fiestas que están muy de moda, pero también son para un público más mayor, con un poder adquisitivo diferente. Nosotros, por ejemplo, aquí donde estamos ahora mismo, en Kapital, también hemos empezado a hacer tardeos, pero sí que es verdad que estos tardeos son más o menos para cuando hace buen tiempo. Después de comer, ¿te meterías en una discoteca a puerta cerrada a oscuras? No, la gente lo que quiere es tardeo y terraza.

Me estás contando que los cachés se han ido para arriba. Sin dar nombres, ¿cuál es la mayor locura que ha podido cobrar un DJ por tocar en Fabrik?

Luis Román: En Fabrik no lo sé porque, como te digo, acabo de empezar en septiembre y los números anteriores no los conozco. Pero sé que a lo mejor están pidiendo cachés por ahí fuera... por ejemplo David Guetta, que sabe todo el mundo que más o menos cobra un millón de euros. Eso es una locura. Cubrir un millón de euros con un artista... te puede vender los tickets, sí, puede llegar a hacerlo, pero ponle luego lo que te he dicho: producción, gastos de personal, sala, bebida, materia prima... Vamos, es muy difícil.

A día de hoy, casi lo que estás pagando a los DJ's es lo que vas a recuperar con la taquilla. Al final te la juegas con la recaudación de la preventa para pagar la producción y al DJ, y tienes un pequeño margen con la facturación en sala. Si la gente no bebe —que encima hemos dicho que bebe menos—, los márgenes son muy pequeños. El problema que tenemos en Fabrik es que, al ser una discoteca muy grande, nos están empezando a pedir cachés de precios de festivales.

Seguro que has vivido tú, o te han contado, anécdotas locas de DJ's.

Luis Román: Lo que más me sorprendió a mí en su día fue de las primeras veces que empecé a venir a la discoteca. Yo estuve estudiando fuera muchos años y, cuando vine, coincidió con el boom del dubstep. Lo que más me sorprendió fue Skrillex. La gente cuando vino a verle iba con la cabeza pintada de azul, con peinados diferentes, bailando súper locos... Esa anécdota se me quedó para siempre: ver cómo la sociedad se transforma y cambia según la moda o el DJ por el tipo de música que escucha. A mí me pareció una pasada.

Antes les gustaba mucho beber y salir al escenario, tirarse las botas por encima... Por ejemplo, lo de Steve Aoki, que tiraba tartas a la gente, o que a un DJ le pasen por encima de la gente. Eso últimamente ya no se ve mucho. Que cojan a un DJ y se tire a la pista... Normalmente ahora te tiras y te dejan caer al suelo, pero otras veces te cogían y te pasaban por encima entre la multitud. Eso a mí me parecía una de las cosas que molaban un montón antes; ahora ya es más difícil.

Y cuando van a Fabrik, ¿se quedan en un hotel cercano?

Luis Román: Nosotros tenemos un hotel en el cual me gusta mucho que los DJ's entren, porque además les hacemos unos cuadros y lo ponemos como el Hall of Fame de Fabrik. Les damos un regalo, que es un cuadro, y lo firman. Hay un hotel al lado de la discoteca que es donde se quedan a dormir si quieren; nosotros les damos la opción de quedarse ahí.

A día de hoy, los artistas pequeños a lo mejor sí, pero los grandes ya te piden todos un hotel de cinco estrellas. Es comprensible, si te puedes quedar en el mejor hotel de Madrid, ¿por qué vas a quedarte al lado de la discoteca? Muchos, cuando son amigos o traen a sus propios amigos, o algunos más pequeños, pues te dicen: "Oye, yo me quiero quedar aquí en el hotel de Fabrik". Así luego, seguramente después de la fiesta, te tomas algo con los amigos o te puedes quedar ahí con algún fan. A esa gente sí le gusta, pero suelen ser los más pequeños; los que son top mundiales se van a un hotel grande porque tienen Madrid, París, Ibiza... Al final quieren irse al hotel a descansar: vienen, pinchan y se van.

Pregunta inevitable: evidentemente Fabrik convive con las drogas. ¿Qué parte es mito, qué parte es realidad y hasta dónde llega la responsabilidad de una discoteca respecto al consumo?

Luis Román: Lo primero es que las drogas están prohibidas, entonces, en toda discoteca nosotros somos antidrogas. Está todo prohibidísimo, está claro. Ya para empezar, tú sabes que está prohibidísimo el consumo y la venta de drogas en cualquier local y en todos lados. Nosotros lo que vendemos es alcohol; a nosotros nos interesa que la gente beba, está claro. Quiero que la gente beba, no quiero que tome drogas. A mí me interesa mucho más que beban.

Es verdad que a lo mejor, para beber más, algunos tienen que tomar drogas, pero nosotros no lo compartimos. Preferimos que la gente beba, que es lo que nos da de comer y es lo que nosotros vendemos, e intentar controlarlo lo máximo posible: que no puedan acceder con ellas a la discoteca y que no tengan zonas fáciles para poder tomarlas. A ver, al final, la "droga" que se está dando aquí es el alcohol, que es una droga también aunque sea legal. Recomendamos que el consumo de otro tipo de sustancias lo hagan en otros sitios que no sean las discotecas.

Una zona más de Fabrik es su mítico parking. ¿El "parkineo" es verdad o es leyenda?

Luis Román: Hubo una época en la que sí, porque se hacía ahí un botellón muy bueno. Claro, dejábamos beber en el parking y también cobrábamos la entrada del mismo. Ahora ya no se cobra la entrada del parking y solo puedes acceder si tienes la entrada de la discoteca. Ya no dejamos que se hagan esos macrobotellones en los que la gente iba allí solo a beber y a juntarse, porque al final eso era una discoteca más con los coches. Ya no se puede; solo puedes ir si vas a la fiesta, si tienes la entrada, y luego tienes que entrar al club.

El problema que tenemos es que la gente sigue queriendo ir allí a los alrededores, como en cualquier festival o fiesta, y ahora se van al polígono de alrededor. Estamos intentando que no vayan para que no molesten a los negocios cercanos y locales. Pero al final, ¿cómo evitas que la gente, si hay una fiesta grande y van muchos, o si hay gente que no ha podido comprar la entrada o no quiere entrar y solo quiere hacer botellón, se vaya a los alrededores? ¿Cómo cortas eso?

¿Has vivido algún episodio de violencia que hayas tenido que controlar?

Luis Román: Te voy a contar una, pero antes te voy a decir una cosa de la que estuvimos hablando ayer justo: la gente ya no sale de fiesta con esa agresividad de antes. Es verdad que cuando yo era un poco más joven, las primeras veces, sí que había mucha más tendencia a las peleas entre zonas de Madrid ("joder, yo soy de una zona", "pues yo soy de otra"). Antes la gente era más agresiva en la fiesta. Ahora hay tanta conciencia, sobre todo después del COVID, que la gente casi ni se pega ni hay peleas. Hay muy buen rollo. Te empuja uno y: "Ay, qué bien, tal, no sé qué, joder, venga, no pasa nada". Al final la gente se intenta ayudar mucho porque sabe que va a pasárselo bien. Últimamente estamos muy sorprendidos de que no haya peleas.

Pero sí que es verdad que siempre hay gente, a lo mejor, con el ego un poquito desmedido. Te voy a contar una que tuve yo: estás en una zona VIP, en un reservado, y claro, todo el mundo quiere ir allí. Se te acerca uno e intentan, a lo mejor, cogerte algo de la mesa para robarte una botella porque quieren tenerla. Tuve un problema con uno en una fiesta de Año Nuevo. Vino a nuestra mesa e intentó robarnos la botella o coger algo que teníamos allí. Al pillarle —porque le pillamos—, lógicamente se puso muy agresivo y empezó a decir que si no sabíamos quién era él. "¡Tú no sabes quién soy yo, tú no sabes quién soy yo!", me decía. Y le dije: "Pues a lo mejor te has equivocado y no sabes tú quién soy yo".

Entre los tres o cuatro amigos que estábamos ahí tuvimos que cogerle, pararle y echarle. El tío decía que era un boxeador famoso. Claro, un boxeador famoso no puede andar pegando por ahí... El tío se puso así y quería pegarse con todos, y menos mal que éramos cuatro o cinco y pudimos pararle. Pero fue como: a mí qué más me da que seas un boxeador famoso, no eres nadie para llegar a un sitio, robar algo y encima querer pegarte con la gente.

¿Van los famosos de la tele, los futbolistas del Real Madrid y demás a Fabrik?

Luis Román: A ver, al final son gente normal, como todos. Los futbolistas o los famosos de la tele... bueno, si te fijas ahora mismo, la mayoría de los influencers o la gente así es gente normal de la calle que se ha hecho famosa a través de las redes sociales. Pero sí, tenemos buena relación con un montón de gente que ha venido a Fabrik.

Futbolistas, por ejemplo... mira, Vinícius viene un montón de veces a este mismo restaurante donde estamos, ahí atrás hay un privado. Él mismo ha subido fotos aquí diciendo que es su restaurante favorito y que le gusta mucho porque dispone de un privado para ellos solos. Vienen con sus parejas o con amigos y se lo pasan muy bien. Vamos, tenemos muy buena relación con todos y les damos un trato especial, tanto a los futbolistas como a los famosos. Les dejamos un sitio reservado para ellos para que no les molesten, porque al final, cuando salen de fiesta o a tomar algo, lo que quieren es que no les venga la gente con lo mismo que les suelen pedir durante su trabajo.

La verdad es que viene mucha gente. Kapital, sobre todo, es un punto muy clave para eso. Pero es que Fabrik, ahora, con las nuevas fiestas que estamos creando... me encargo yo personalmente, con el equipo nuevo de gente joven que estamos formando, de atraer a todo ese tipo de público: famosillos e influencers. Al final, hoy en día toda la promoción en redes sociales va a través de canales con ellos, y que vengan para nosotros es un logro. Venir hasta Fabrik, como has dicho, que está lejos, en un polígono entre Humanes y Fuenlabrada, y que se lo pasen bien y repitan... esa experiencia nos cuenta muchísimo para todos los clientes que les siguen.

¿Crees que dentro de 5 o 10 años seguirán existiendo este tipo de macrodiscotecas?

Luis Román: ¡Hombre, 5 o 10 años! Si mi familia ha estado 23 años con ella, tendré que estar yo por lo menos otros 23 o 25. ¡No me digas eso de 5 o 10! Yo espero que por lo menos 25 años más. Yo me quiero dedicar a esto, vamos. Para mí es un orgullo seguir el legado de mi familia y me encantaría poder llegar a cumplir 30, 40 o 50 años, como ha hecho Amnesia, por ejemplo,

Flooxer Now » Música

Publicidad