No uses jabones perfumados ni toallitas

Durante la ducha, elige productos específicamente diseñados para el lavado vaginal, o limítate a utilizar agua. Aunque creas que no es suficiente y te empeñes en jabonarte, lo único que conseguirás será alterar la flora que protege a tu zona íntima de los microorganismos. Favorecerás con ello la aparición de picores, irritación y mal olor. Del mismo modo, aunque con su uso creas hacer un favor a tu higiene en cualquier momento del día, las toallitas con olor alteran el PH vaginal.

Descarta las duchas vaginales

Esta recomendación no sólo previene la aparición de malos olores durante la regla: es conveniente evitarlas siempre, en cualquier momento del mes. Las duchas vaginales favor desequilibrio bacteriano y es uno de los culpables habituales de la aparición de hongos.

Cámbiate con frecuencia

Si utilizas tampones o compresas, cámbiate incluso antes de necesitarlo. Una frecuencia adecuada durante los primeros días de menstruación es entre cuatro y seis horas. Probablemente los últimos días te baste con dos cambios a lo largo de la jornada.

Prueba la copa menstrual

Esta alternativa ecológica y económica a los tampones y compresas puede ayudarte también con el problema del mal olor. La copa retiene de forma natural el flujo, de modo que nunca llega a secarse como ocurre un tiempo después de entrar en contacto con el algodón. En el momento de extraerlo, bastará con aclarar la copa y volverla a introducir, aunque finalizado el periodo se recomienda un higienización más estricta: con dos o tres minutos en ebullición será suficiente. Aunque, si nunca la has utilizado, es interesante que conozcas los pros y los contras de esta opción (ENLACE).

Vaqueros de un solo puesto

Cuando llevas ropa apretada, tengas o no el periodo, el olor suele hacerse más intenso. De hecho, una de las primeras recomendaciones ante un problema de olor vaginal es llevar prendas más sueltas. En los días de regla, evita repetir vaqueros. Pese a que los pantalones acortan su vida con un mayor número de lavados, y generalmente no necesitan el mismo rigor higiénico que las camisetas, ponerte unos limpios cada mañana te concederá una evidente tranquilidad.

Lleva ropa interior de recambio

Si durante los primeros días de regla vas a pasar varias horas fuera de casa, no descartes la posibilidad de mancharte en algún momento del día: seguro que más de una vez has encontrado algunas gotitas de sangre en la ropa interior, porque la compresa se haya descolocado o el tampón no haya impedido correctamente la filtración. Si eso ocurre, es probable que te sientas más cómoda con unas braguitas recién puestas. Evitarás que tu cuerpo esté en contacto con la sangre, que desprenderá mayor olor cuando se seque.

Vigila tu dieta

Bebe mucha agua para favorecer la lubricación, incrementa la ingesta de frutas y verduras y concede una ayuda extra ayuda a tu flora vaginal con al menos un yogurt diario, preferiblemente natural. Si no toleras bien los lácteos, la soja también es una buena aliada para la salud vaginal.