Las redes sociales y sus muchas veces absurdos contenidos te preparan en ocasiones para enfrentarte a situaciones que crees completamente imposibles en el mundo real. Por ejemplo: imaginar a un pequeño primate circulando en moto a toda velocidad por las calles de una ciudad y que intente llevarse por la fuerza a un bebé tras saltar en marcha parece algo que solo Homer Simpson sería capaz de fantasear. Y sin embargo ha sucedido.

Periódicos internacionales sitúan la acción en Java, una gran isla del archipiélago indonesio famosa por sus volcanes, su clima tropical y su rica fauna. De hecho, son muy famosos los monos salvajes que se han acostumbrado al trasiego de turistas y que viven perfectamente integrados en la sociedad. Algunos hasta tienen moto.

Es lo que se ve en un vídeo que ha llamado la atención de 12 millones de personas en apenas 24 horas, momento en el que el usuario original lo subió por primera vez. Se hace llamar Mackie_2704, solo tiene 165 seguidores, pero su clip de 17 segundos está siendo uno de los más vistos en Twitter en los últimos días.

 

En su tuit hace una broma difícil de traducir, diciendo más o menos que el mono es un repartidor de Bukalapak (una compañía similar a Amazon establecida en Indonesia) y que se inaugura una línea de transporte para monos en su ciudad, que parece ser Tanjungsari, cerca de Jakarta.

Como probablemente no has visitado la zona, cabe señalar que muchos habitantes de allí tienen monos como mascota, lo cual explicaría que ande con una minimoto paseando por unos callejones. Lo que no queda tan claro es por qué salta sobre la pequeña, que reposa tranquila con otras personitas de su edad; aunque si te fijas bien, hay un detalle que puede dar una pista.

 

Resulta que el mono tiene un arnés atado al cuello, y parece que cuando se aleja demasiado de su hipotético dueño, este tira de la cuerda para atraerlo. El que tira no aparece en el vídeo, si bien es evidente que el animal intenta agarrarse a cualquier cosa y que, por desgracia, lo primero que pilla es a la niña.

En fin, un vídeo con truco que en un principio parecía un malvado bicho pensando en cobrar un rescate en plátanos, pero resulta que el malo es un humano sin escrúpulos que juega con los sentimientos y libertades de su mascota. Por mucho que le deje usar moto de vez en cuando.