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Ultrafalso

Qué son los deepfake y por qué tienes que preocuparte

Los vídeos manipulados están llegando a un nivel de detalle demencial, lo que complica para muchos distinguir la realidad de la ficción.

El deepfake crea una máscara virtual que posteriormente se puede implantar en otro rostro

LLC El deepfake crea una máscara virtual que posteriormente se puede implantar en otro rostro

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No te descubrimos nada si hablamos de cómo las aplicaciones para cámaras han cambiado la forma que tenemos de hacer fotos o vídeos. Con solo echar un vistazo a cómo funcionan los filtros de Instagram para hacerse una idea de cómo las imágenes manipuladas pueden dar el pego y pasar por auténticas.

 

Lo que hace Ibai con su padre, por ejemplo, es para las risas. Una broma que ciertamente se lo hace pasar mal a Javi (como se refiere a él), y hay miles de opciones de alargar orejas o añadir hocicos de animales. Desde hace unos meses llama la atención lo sofisticados que se han vuelto los vídeos trucados. A los más potentes se les llama 'deepfakes', y se trata de una tecnología al alcance de cualquiera.

 

Alguien con un ordenador medio potente y acceso a internet puede producir un deepfake hiperrealista. La palabra viene de la unión de 'deep learning' (término de inteligencia artificial) y 'fake', es decir, 'falso' en inglés. El deep learning es el método que tienen los ordenadores para aprender a base de repetir patrones, imágenes o instrucciones, analizando por ejemplo cómo se mueve un actor o cómo le afecta la luz durante una escena para luego sustituir la cara por la de otro artista. Y eso lo hace sin ayuda humana, simplemente indicando a quién quiere poner en lugar de la persona real.

 

Hasta ahora, la mayoría de ejemplos de deepfakes son vídeos que se hacen para el entretenimiento. Cachondeo como meter a Sylvester Stallone como protagonista en 'Solo en Casa', en lugar de Macaulay Culkin. Inquietante pero divertido, el mal rollo que da ver a la estrella de acción como si fuera un chaval no tiene nada que ver con el vídeo que más turbación genera. Es el humorista Bill Hader imitando a Tom Cruise en 2008, un vídeo que se hizo viral el pasado verano y en el que se ve cómo cambia la cara de manera muy sutil cuando Hader pone la voz del famoso actor.

 

La parte negativa de los deepfake es que podrían utilizarse como armas para dar noticias falsas, influenciando en asuntos tan importantes como la reputación de alguien, los precios de las acciones de una compañía o incluso alterar resultados electorales. Por ejemplo, mira cómo Noah Centineo y Tom Holland se besan en este vídeo, que es más falso que un euro de madera.

 

Ahora mismo la tecnología no es perfecta, y si te fijas bien en los vídeos puedes ver expresiones raras o bordes antinaturales. Pero tienes que fijarte muy bien y que el vídeo tenga la resolución suficiente para que los fallos salten más o menos a la vista. Así que la pregunta quizá no es tanto "cómo distinguir lo que es real de lo que no", sino más bien si la gente se creerá que lo que está viendo es verdadero. Por si acaso, si algún vídeo de un famoso te huele raro piensa que puede ser todo un montaje.

 

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