Ya lo dice una de las canciones más famosas del mundo: Love is in the air… Y es que cuando el amor está en el aire todos, TODOS (hasta los que lo detestan y no lo quieren), somos capaces de verlo. Pero ¿por qué ocurre esto? ¿Qué es lo que cambia en nosotros para que todo el mundo vea que podemos estar enamorados? ¿Cómo reacciona nuestro cuerpo y nuestra mente? Estas son las 5 cosas que cambian por completo en ti cuando estás in love:

1. Estás más positivo y sonríes más

Después de un beso o de una noche entera con tu pareja tu cerebro libera una dosis de dopamina, que es la generadora de la felicidad. Por tanto, es imposible no estar feliz o no sonreír después de eso o cuando piensas en tu pareja. Además, no te invaden la negatividad sino que eres capaz de ver las cosas más positivas. Estando enamorado y feliz verás siempre el vaso medio lleno.

2. Tu piel mejora

Estar enamorado provoca la aparción de la oxitocina, que es conocida como “la hormona del amor”. A esta sustancia se le atribuyen beneficios como la reducción del estrés, lo que repercute directamente en una disminución de los efectos negativos en la piel, mejora su apariencia y luce más hidratada y joven.

3. Eres mucho más creativo

No es broma, con el amor experimentas sentimientos, historias y anécdotas que quizás, en otro momento, no hayas experimentado. Sentir algo nuevo y pensar que te remueve lleva a muchísimas personas a inspirarte laboral y personalmente. Es decir, se tienen más ideas (o se buscan más) en el trabajo pero también a nivel de detalles para sorprender a la pareja.

En este sentido se podría decir que aumenta las habilidades cognitivas y motoras aunque en muchos casos, no aumenta la capacidad de concentración (ya nos entiendes ;-))

4. Arriba la autoestima

Esa felicidad de la que hablábamos antes hace que también estemos más felices con nosotros mismos, nos queramos más, nos veamos mejor y nos apreciemos tal y como somos.

5. Nos volvemos valientes

Unido a todo lo anterior que te acabamos de decir: vemos todo más positivo, nos vemos mejor, sonreímos más… Se suma que somos más valientes. La frase: “contigo al lado me siento capaz de conseguir todo” no está dicha al azar. Ese sentimiento es real para muchas personas. Nos sentimos correspondidos y, de pronto, los miedos desaparecen. ¡Qué fuerte!