“Me he quitado el Invisalign y este es el álbum”. Con tan divertida celebración comienza el videoclip más famoso de la niña prodigio que lleva unos años revolucionando el pop mundial. Se llama Billie Eilish, podría ser la rara de la clase y sin embargo se ha ganado la admiración de medio mundo por sus dotes musicales.

Billie Eilish Pirate Baird O'Connell nació el 18 de diciembre de 2001 en Los Ángeles (EE.UU.), y desde mucho antes de alcanzar la mayoría de edad ya es un ídolo para millones de adolescentes. Hija de artistas (su madre es actriz y su padre director de orquesta), su trayectoria, estilo y personalidad nos ha convencido para hacernos miembros de su club de fans. A continuación te detallamos las razones por las que te va a pasar lo mismo.

1. Su música es un flipe. Es el primer paso para que te guste cualquier cantante, y hasta demasiado obvio, pero es que Billie tiene algo. Unas melodías normalmente muy sencillas, con susurros y letras que parecen atrevidas pero en realidad tienen su toque de ironía y humor. Además, las compone ella misma con un 50% de experiencias personales y la otra mitad inventada, según ha dicho en varias entrevistas. Una mezcla millenial entre Lana del Rey y Madonna. ¿Nos permitís apodarla Madennial? Mala idea. Delete.

 

2. Tiene los pies en la tierra. Ha pasado de ser admiradora de Justin Bieber, en una habitación llena de posters y discos del cantante, a grabar un disco con él. Cuando era fan, decía que era “muy difícil estar enamorada de alguien que no sabe ni que existes”. Cuando algunos fans le dicen lo mismo a través de sus redes sociales, ella misma les responde diciendo que ha pasado por eso mismo, y que no desesperen en sus sueños. Ídola.

3. Es admiradora de Rosalía. Como lo oyes. La española acudió a un concierto de la estadounidense el pasado marzo, y después se encontraron llegando a colaborar en una canción. “Rosalía es la chica más dulce del mundo. Me cantó una combinación de notas que nunca se me habría ocurrido interpretar”, dijo Billie en la BBC. “Sabe lo que quiere, es muy refrescante. Fue increíble trabajar con ella, es la mejor”. Ya que nos ponemos, ambas cantantes son admiradoras de la alta costura y suelen hacerse fotos con prendas de Louis Vuitton.

4. La familia es lo primero. Para no sufrir un colapso al nivel de Britney Spears o un cambio tan radical como el de Miley Cyrus, Billie se ha rodeado de los suyos para que le apoyen en su carrera. Su hermano Finneas mezcla las canciones, su madre es su mánager y su padre monta las luces de cada espectáculo que protagoniza Billie. Su primer disco (excepto una canción) fue grabado en la habitación Finneas, en la casa donde se criaron. Todos viajan juntos a los conciertos, y a juzgar por las fotos y vídeos que sube a sus redes sociales, se lo pasan pipa en cada evento.

5. Dueña y señora de su Instagram. Siguiendo con el tema de las redes, ella y solo ella actualiza su Instagram. Nada de intermediarios ni empresas en busca de promoción. Siempre se muestra natural y aunque también le gusta el postureo (vamos a ver, ¡es que es cantante!) no duda en compartir dudas con sus 20 millones de seguidores y responderles personalmente (no a todos, por supuesto). En algunos eventos saca el móvil para invitarles a que aparezcan en sus vídeos, y claro, se montan líos importantes.

6. Toca temas peliagudos con elegancia. Billie Eilish trata sin ningún tapujo temas como la depresión, la soledad, la muerte o el desamor adolescente, desde un punto de vista tan sencillo como sincero. Al mismo tiempo es capaz de tomarse esos asuntos cómicamente, con parodias en sus videoclips y maquillaje en ocasiones exagerado.

7. Un fenómeno imparable. Es la primera artista nacida después del año 2000 en liderar con su debut las listas de éxitos de Estados Unidos. 'When We All Fall Asleep, Where Do We Go?' es el disco con el que ha entrado en la lista de los 30 artistas más escuchados en la historia de Spotify.

 

8. Va a sacar su propia marca de ropa. El particular estilismo de Billie la ha llevado a desarrollar una línea de ropa propia, pero la cantante va más allá. Con su forma de vestir, que incluye sobretodo pantalones y sudaderas muy anchas, lucha (en sus propias palabras) para no crear un estereotipo y que nadie la juzgue por su físico.