Un buen beso es aquel que se da con ganas, de eso no hay ninguna duda, ¡porque la intención en este tipo de acciones lo es todo! Eso si, sí hay algunas pautas a seguir, pues nunca están de más, porque… ¿quién no quiere que su beso sea inolvidable? Sí, todos. Y para ello lo mejor que puedes hacer es relajarte (que sabemos que es difícil), y seguir estos consejos. ¡Seguro que quiere repetir!

1.- La importancia de los labios

Seguramente no se te ha pasado por la cabeza, pero tener los labios en buen estado para este momento puede hacer que un morreito se convierta en una experiencia para querer olvidar o que sea inolvidable. ¿Y cómo lo consigues? Fácil. Cuando sepas que vas a quedar con tu bae para practicar el arte de besar, hazte una exfoliación casera. Mezcla miel y azúcar moreno, restriégalo por los labios, déjalo actuar 5 minutos, y enjuaga. A continuación utiliza vaselina. ¡Labios sexys al momento!

2.- El aliento perfecto

Que te huela la boca a pozo sin fondo puede ser catastrófico, no lo neguemos. Un buen lavado de dientes es imprescindible, ¡y nunca te olvides de cepillar tu lengua, que la vas a usar! Cómete un chicle cuando vayas de camino y tíralo antes para que no te pille el morreo con él dentro de la boca. ¡Viva el frescor!

3.- Las manos en su sitio

Los besos son importantes pero el 50% de una buena experiencia, está a cargo de tus manos. No las dejes quietas, agarra a tu crush del cuello, cintura o, si te atreves, del trasero. Depende de lo que quieras calentar la situación. Eso sí, hazlo siempre con suavidad, nada de movimientos bruscos.

4.- El mapa de los besos

Lo mejor que te puede pasar es que tu crush desee que le beses pero que tú te hagas un poquito de rogar. ¿Cómo conseguimos eso? Pues trazando un mapa de los besos. Sí, te explicamos. Comienza dando un beso en la frente, sigue el recorrido hasta la oreja, detente en el lóbulo un ratito incluyendo si te apetece algún mordisquito, baja por el cuello hasta la clavícula si la vestimenta te lo permite. Bien, sepárate y sonríele. Ahora junta tu frente a la suya unos segundos, y dale un beso en la nariz. En este momento estará loco por un beso tuyo en la boca. ¡Bravo!

5.- La boca: ¡al ataque! Y ahora sí, junta tus labios con los suyos. Hazlo de manera sensual. Primero saca tus labios un poquito, para que los note más carnosos (con la hidratación previa que has hecho el efecto será brutal), y después fúndete sin reparo con los suyos. Presta atención al ritmo que lleve y, si no lo tienes claro, marca el tuyo propio. La lengua es importante, ¡hay que meterla! Eso sí, no continuamente, ¡los besos de vaca los dejamos para los animales!

6.- ¿Cuándo paro de besar? Y ahora la pregunta del millón, ¿cuándo paro? Pues cuando tu cuerpo te lo pida. Los besos extra largos tampoco suelen ser los que más gustan, así que no te excedas, piensa que siempre es mejor dejar con ganas de más. Acaba siempre mordisqueando el labio inferior y con la técnica del principio: sacando tus labios para que sean más sensuales. ¡En pocos minutos querrá repetir!