Ah, los pedos; esos movimientos intestinales y gases a veces incontrolables que tantas risas han provocado a lo largo de la historia y tantos momentos inoportunos han dejado para el recuerdo. Aquí tenemos especial cariño a aquella declaración de sexo de un bebé con polvos de talco sobre el ano de una chica y a la explosión gaseosa en el programa de Carlos Alsina, pero, ¿cómo es eso de aflojar el esfínter delante de tu pareja?

La ilustradora Bianca Xunise lo explica en algunas de sus viñetas, que salen en medios tan prestigiosos como Vogue. “He salido con chicos que antes de ser pareja eran amigos, por lo que lo de tirarse pedos lo teníamos normalizado como unas risas antes de tener una relación”. Y añade otra frase que quizá no todo el mundo comparta, pero que tiene toda la naturalidad del mundo (en sentido estricto): “Eructar también mola. No hay que guardarse nada, ni los sentimientos ni los pedos”.

Precisamente una película española trata directamente el tema en uno de sus segmentos más divertidos. Hablamos de ‘Requisitos para ser una persona normal’, largometraje protagonizado por Leticia Dolera y Manuel Burque donde transforman lo asqueroso en un signo de complicidad. Ve al minuto 01:37 del trailer, y piensa si tú harías una cosa como esta...

 

Hay ventajas indudables dentro de tener una relación capaz de no disgustarse frente a un escape de ahí abajo. Por ejemplo, aporta una dosis necesaria de realismo sobre la imagen que proyectamos: somos humanos, tenemos necesidades y hasta cierto punto es malo para la salud aguantarse.

Además, normalizar estos pedetes puede dar un extra de intimidad, es algo que solo harías voluntariamente estando en solitario y que (idealmente) otra persona se puede tomar como un gesto de confianza. Y bueno, si tiene sentido del humor, pues hasta unas risas compartidas entra en el abanico de posibilidades.

 

En Flooxer Now hemos preguntado a varias parejas de nuestro entorno cercano cuál es su postura frente a estos “accidentes” gástricos. En algunos casos nos han pedido cambiar sus nombres, en otros no han tenido problema en reconocer que ellos son los firmantes. El espacio muestral no es gigante, pero sus reflexiones nos han dado para pensar:

- David y Maggie: "A mí sinceramente no me gusta y no lo hago, pero tampoco me escandalizo cuando sucede" dice ella. "Y sucede a menudo", apostilla David.

- César y Ana: "Yo es que no soy muy gaseosa. Cuando sale, sale, y si lo hace él me río sin más" (Ana). "Antes me daba vergüenza, ahora no tanto. Pero me sigo aguantando, yo qué sé por qué".

- Marta y Carlos: "A ver, no lo hago por fastidiar. Alguno me he tirado y hemos acabado muertos de risa" (Carlos). "Lo que no me hace es cuando hace el 'torbellino', un movimiento con las manos para dirigir el olor. Con el ruido sí me río, somos seres básicos" (Marta).

- Diego y Armando: "Yo procuro no hacerlo delante de él, aunque en ocasiones es peor aguantarse porque después salen como más fuerte" (Armando). "Hasta cuando huelen los suyos me tengo que reír, es superior a mí". (Diego)

- Patricia y Jordi: "Al principio se me cortaba el rollo completamente. Con el tiempo lo he encontrado hasta sexy, humano" (Jordi). "No tenía ni idea que era tu fetichismo, jajaja. Y tampoco exageres, delante de ti me habré tirado tres o cuatro en un año" (Patricia, sorprendida).

- Manuel y Gloria: "En mi país natal -EE.UU.- está muy mal visto, me chocó la naturalidad con la que se hace aquí en determinados ambientes. Pero lo veo saludable si, dentro de lo que es, eres respetuoso" (Gloria). "Marca España es lo que le digo yo cuando sucede". (Manuel, un patriota)