Sia se siente responsable del éxito de Maddie Ziegler. La bailarina debutó en el famosísimo vídeo de ‘Chandelier’ con tan sólo 11 años.

Desde entonces se ha convertido en un personaje imprescindible en el imaginario de la cantante creando a partir de ello un universo propio.

Tal es la relación que no se entiende la nueva etapa musical de la cantante sin la presencia de esta joven. Ziegler se convirtió en ‘la bailarina de Sia’, en la cara visible de la cantante cuando esta huía de la fama y la exposición mediática.

Maddie bailaba frente al público en videoclips y actuaciones de programas con un estilo personal de baile contemporáneo (obra del coreógrafo Ryan Heffington) con movimientos casi esquizofrénicos que popularizó. Mientras, Sia cantaba en segundo plano, de espaldas o con grandes sombreros y pelucas que le tapaban la cara para proteger su rostro y preservar su intimidad.

"La ironía es que yo no quería ser famosa y arrojé a esta niña a la luz. Ella me decía, 'No seas tonta, ya era famosa y quería ser famosa'. Y yo decía: "Y ya sabes, puede parar en cualquier momento, ¿verdad? Si quieres que se detenga, puedo hacer que se detenga. Puedes volver a ser una persona normal otra vez. Pero ella simplemente dijo 'No, me encanta actuar. Me encanta bailar y me encanta actuar", ha reconocido la cantante en una entrevista para ‘Zach Sang Show’.

Sia pensó que una buena forma de protegerla era seguir haciendo proyectos juntas. Además, ha revelado que gracias a que se comporta como un madre con ella pudo impedir que se subiera a un avión con Harvey Weinstein, uno de los mayores depredadores sexuales de Hollywood destapado por el movimiento #MeToo y condenado a 23 años de cárcel por un delito sexual de primer grado y una violación en tercer grado.

“Sé que hay veces en las que mi perspicacia ha marcado la diferencia, como cuando la mantuve a salvo (cuando la mantuvo fuera del avión al que Weinstein trató de subirla)... Sí, eso fue muy desagradable... Cuando la invitó, fue cuando llamé, le dije a Melissa (su madre), tenía que hacerlo. Sólo le dije: "Por favor no, no hagas eso, no hagas eso, no hagas eso", ha confesado en la entrevista.

Gracias a su insistencia logró que Maddie no subiera a ese avión. De la misma manera en la que se ha preocupado porque el resto de proyectos de la bailarina estén a su altura mirando por el bien de su carrera a largo plazo y asegurarse de que no acepte proyectos que la puedan perjudicar.