Ve diciendo adiós a esas fotos de ojos exagerados y morritos que ya quisiera Angelina Jolie. Spark AR, la compañía detrás de las herramientas de realidad aumentada más populares en Instagram, ha hecho público un comunicado diciendo que revaluarán sus "políticas existentes para preocuparse por el bienestar de los usuarios".

Se refieren concretamente a los filtros que simulan los efectos de la cirugía estética sobre la cara. "Hemos quitado estas máscaras de la galería de Instagram, y posponemos la aprobación de nuevos efectos relacionados con este estilo hasta nuevo aviso".

Mujer haciéndose un selfie | iStock

¿La razón? La publicación de numerosos estudios asegurando que estas herramientas visuales afectan a la autoestima de las personas más susceptibles. "Por ahora no podemos confirmar cuándo llegará la nueva política de empresa para tratar este tema, pero compartiremos las novedades en cuanto las tengamos", añade el comunicado.

Según datos internos de la compañía, más de mil millones de usuarios utilizaron sus filtros de alteración facial en 2018. En agosto de ese año, un estudio publicado por la revista JAMA Facial Plastic Surgery descubrió que estos filtros provocaban una alteración que denominaron "Dismorfia Snapchat".

Selfie | rawpixel.com | Pexels

El doctor Neelan Vashi, unos de los expertos consultados en el informe, explicó que afectados por esta alteración "buscan operarse para que sus caras se parezcan lo máximo posible" a las versiones filtradas de sí mismos. "Los selfis filtrados tienen efectos especialmente dañinos en adolescentes, porque interiorizan severamente este tipo de belleza".

No sabemos cómo de enganchado estabas a estas herramientas para alterar tu cara, pero por si acaso recuerda que se trataba de filtros para pasar un buen rato, no pasar por el quirófano. Ahí no hay botón de delete...