Paula Gonu ha vuelto a los vídeos largos, donde se sincera; a esos con contenido más currado, como prometía antes de que ocurriera la cuarentena. La Persona Guapa ha sorprendido revelando un asunto que considera como algo "macabro y turbio". Este no ha sido un vídeo fácil de grabar. De hecho, la catalana ha tenido que grabarlo en dos ocasiones distintas por "temas legales".

Una Paula del pasado nos pone en antecedentes y nos advierte sobre la importancia de la seguridad y la privacidad en Internet. Mientras que una Paula del presente (o futuro, según se mire) nos cuenta todo el grueso de la historia una vez que sabe qué cosas puede decir y cuáles por cuestiones legales: "ha habido temas que hasta ahora no he podido contar. Yo ya lo he asimilado".

La influencer ha comunicado que este suceso ocurrió hace un par de años y que la pilló por sorpresa haciéndose sentir muy "vulnerable y ultra desprotegida": "Una aparente seguidora mía me suplantó la identidad y consiguió que muchas marcas le regalaran productos pensando que era yo".

Paula Gonu ha relatado que comenzó a recibir correos electrónicos diferentes que le preguntaban si le habían llegado los productos y que cuándo tenía pensado subir fotos para promocionarlos. La youtuber pensó que se trataba de un error, ya que su nombre no aparecía por ninguna parte (no veía que se estuvieran refiriendo a ella), comprobó que no tenía ningún acuerdo con esas marcas y olvidó el asunto.

¿Por qué no les contestó para indicarles que se habían equivocado de destinatario? Paula Gonu se arrepiente de no haberlo hecho pero sencillamente no cayó en hacerlo en ese momento. Entre esos mensajes hay marcas de zapatos e incluso una empresa que le pregunta por un supuesto viaje que intuyen que ha hecho a Portugal con su madre.

 

En este momento fue cuando finalmente se dio cuenta de que había gente reclamándole acciones publicitarias que no había llevado a cabo, además en un tono bastante fuerte. La primera marca (de zapatos) que se puso en contacto con ella le envió un mail en el que la ponían de vuelta y media llamándola poco profesional y diciéndole que no se merecía los números que tenía en redes, entre otras cosas.

A raíz de este correo electrónico decidió ponerse en contacto con la empresa para intentar esclarecer lo ocurrido. Aquí fue cuando tras varias conversaciones le hicieron saber que una supuesta Paula Gonu se puso en contacto con ellos a través de un mail personal con la excusa de que el correo electrónico del trabajo no le funcionaba bien: Les pidió zapatos, exigiéndoles prisa porque quería grabar un haul, que si podían enviar algunos para su madre...

“Me empecé a llenar de furia,vergüenza, impotencia, miedo, unas sensaciones muy raras y me iban viniendo a la mente todos los mails que había dado por hecho que eran errores. Entonces caí en el viaje", ha confesado Gonu. La influencer ha contado que cuando las empresas les facilitaron los supuestos correos electrónicos que había enviado se le pusieron los pelos de punta: "Escribía de una forma parecida a mí, utilizaba los mismos emojis que cuando respondía a algunas fotos de Instagram, hablaba de ideas para el canal que había mencionado en stories…".

Paula Gonu ha afirmado que esto ha provocado que se vuelva mucho más precavida en las redes sociales y advierte a modo de despedida: "Mucho cuidadito y que nadie coja ideas".