No es nada nuevo. En la época de nuestros padres ya existía y se llamaba blandiblú: era casi siempre de color verde, venía en mini cubos de basura, olía mal cuando lo destapaba y si lo amasabas parecía que se tiraba pedos.

Pero hace unos años regresaron pisando fuerte y reconvertidos, no en gases, sino en ¡mocos! Mocos de unicornio: rosas chillones, blancos con purpurina, degradados y siempre mulliditos; ‘tan blanditos que nos queremos morir’.

Si buscas en Internet ‘Cómo hacer slime casero’ los resultados son infinitos. Sin embargo, hubo cierta polémica porque algunos de los tutoriales empleaban productos tóxicos para su creación. Se puede utilizar de todo para elaborar el slime: bicarbonato, pegamento, quitaesmalte, pasta de dientes, espuma de afeitar, harina, detergente…

El problema es que al utilizar el slime, estos productos tóxicos iban a parar desde las manos hasta el resto del cuerpo como la boca o los ojos. Por este motivo, se recomienda lavarse siempre las manos después de su utilización y, sobre todo, crear esta masa viscosa y blandita con productos que no sean perjudiciales.

La Organización de Consumidores y Usuarios propone hacerla ¡fundiendo nubes en el microondas! Después sólo tienes que añadir harina para que la masa quede más compacta y agregar colorante alimenticio para darle color. Puedes decorarlo con purpurina, perlas o cualquier cosa que se te ocurra.

Quien no tiene miedo a improvisar a la hora de hacer Slime es la youtuber Lena Slime, que abrió su canal en enero de 2018 y que a día de hoy cuenta con más de dos millones de suscriptores.Un ascenso meteórico para conseguir los tres millones de seguidores, mucho más rápido que otros youtubers como, por ejemplo, ElRubius.

Los vídeos de Lena consisten en crear un duelo de masas a base de maquillaje. Una idea de lo más loca y original que horrorizaría a muchas beauty blogger. Por ejemplo, hamburguesas v.s patatas fritas o crema de chocolate v.s plátano, donde mezcla productos de maquillaje súper randoms para crear un efecto visual y sonoro con el que provocar placer.

Sí, sí, placer. Amasar, estirar, remover, explotar las burbujas que se crean… da tanto gustito verlo e imaginar que lo estás haciendo con tus propias manos que este tipo de asrm te engancha desde el principio. Todavía no sabemos si nos da asco o placer pero nos tiene living.

Maquillajes de diferentes texturas: sombras de ojos, polvos de sol o colorete, pintura de uñas, barras de labios; en crema, mate, satinado, con brilli brilli… Espátulas, pinceles de diferentes tamaños y brochas…Algunos son tan cremosos que dan ganas de comérselos. Si no nos crees, échale tú mismo un vistazo.