Kim Heechul, más conocido simplemente por su apellido, es el cantante de uno de los grupos pioneros en las boy band coreanas: Super Junior. Formada en 2005, la banda es una de las más reconocidas del país y se ha labrado una gran fama gracias a su música y la cercanía de sus miembros. Heechul, de hecho, es una personalidad televisiva y cuenta su día a día en un canal personal de YouTube.

Durante la entrega de los premios SBS que reconocen anualmente los méritos artísticos en Corea, un compañero de profesión suyo (Yoo Jae Suk) tuvo unas palabras para Sulli y Goo Hara, dos de las idols que hemos perdido este año por sendos suicidios. Se da el hecho de que Heechul estaba muy unido a ambas, y especialmente a Sulli, y las palabras de Suk despertaron sentimientos que no había compartido hasta ahora.

 

A través de su canal en la plataforma de vídeos, Heechul quiso agradecer el recuerdo de su compañero y confesar que el discurso le había emocionado: "Me alegré mucho al oírle, y estoy muy agradecido, porque me ha resultado muy difícil hablar sobre el tema todo este tiempo. Sentía que tenía que hacerlo, pero no podía".

"Estoy seguro que muchos lo sabéis", continúa, "pero estoy cuidando del gato de Sulli. La razón por la que intenté ocultarlo es porque tanto Sulli como Goo Hara ya no pueden hablar, y no quería que hubiera más personas hablando sobre ello e inventándose historias sobre nosotros. Como ya he dicho en otras ocasiones, ese tipo de cotilleo es algo que me repugna".

El gato, como Heechul explica en el vídeo, ha aparecido en shows televisivos tanto con él como con Sulli y Goo Hara, especialmente en el programa de variedades 'My Old Duckling', que retrata los quehaceres diarios de estrellas de la música en sus apartamentos. En varios episodios se le vio cuidando del felino, y algunos espectadores se dieron cuenta de que era el mismo que Sulli tenía en redes sociales.

 

Una suerte que el animal acabara en las manos de alguien que parece preocuparse por su bienestar, y los fans han respondido muy positivamente al cariño que le pone en cada aparición frente a las cámaras. Porque está claro que si internet tiene un ser vivo favorito, desde luego tiene forma de gato.