Entre raps desde su mansión, partidas de Fortnite con futbolistas o menciones de cantantes famosos, a Ibai le está saliendo un 2020 redondo. Da igual que pierda una partida en directo contra quien sea, él siempre va a ganar seguidores.

La noche del lunes le dio por echarse unos piques a League of Legends, juego con el alcanzó la fama retransmitiendo partidas profesionales, contra Jankos, uno de los mejores jugadores del mundo y que forma parte del club para que Llanos trabaja ahora mismo: G2 Esports.

 

Para la afrenta reunió a cuatro colegas que lucharían contra el pro del LoL en solitario; es decir, un 5 contra 1. Pero en los videojuegos, como en la vida, no todo depende de los números. Jankos arrasó al equipo formado por el caster con un contundente 34-0, un paseo impresionante que dejó momentos muy divertidos.

 

Los números más impactantes en su perfil no fueron los de la paliza, sino los de la audiencia que seguía la partida. Ibai se convirtió anoche durante un buen rato en el streamer número 1 de League of Legends en todo el mundo, y eso que estaba retransmitiendo al mismo tiempo que Tyler1, el rey habitual de esta clasificación.

 

Lo mejor es que muchos de sus espectadores ni siquiera sabían cómo funcionaba el juego, y alguno de sus compañeros de equipo jamás habían oído hablar de Jankos, leyenda del LoL europeo. Es como si un equipo de barrio se pusiera a echar un partidito de fútbol contra Gerard Piqué y sus rivales y espectadores no supieran quién es.

Está claro que a Ibai le esperan grandes cosas dentro de la esfera influencer, y si todo esto son planes improvisados que le salen simplemente dándose unas vueltas por las redes sociales, no queremos ni imaginar cómo será cuando tenga planes currados. Hasta entonces, no le vendría mal ir practicando su inglés, no sea que se encuentre con situaciones como la del otro día junto a Perkz, otro gran jugador de League of Legends y compañero de Jankos. También es verdad que con su nivel actual la cosa es mucho más divertida (atención a lo que dice en el segundo 13 del siguiente vídeo, cuando se queda sin palabras):