Vivir en un mundo donde no existe Fortnite parece algo impensable para los 250 millones de usuarios que el juego registra todos los meses. Sin haber inventado nada realmente nuevo, su curiosa mezcla de acción, tensión y competición ha triunfado entre todo tipo de público, que no para de pedir contenido nuevo.

Apenas unos días después de que el título repartiera 30 millones de dólares durante el Mundial, el battle royale vuelve a la carga renovando en la Temporada 10 su catálogo de desafíos, añadiendo vehículos y recuperando algunas zonas del mapa que habían desaparecido.

 

Hablamos del área Polvorín Polvoriento, que vuelve a formar parte de la isla gracias a unos portales espacio-temporales que restauraron la zona a su estado original. Sin embargo, en los días que lleva activa la temporada se han ido produciendo pequeños cambios, como la colocación de los objetos y la aparición de un telescopio en el techo de la construcción, lo que hace pensar que algo están tramando los creadores del juego.

La mayor novedad es sin duda el B.R.U.T.O., un robot con espacio para dos jugadores: uno pilotando y otro disparando. No es tan grande como el mastodonte que cerró la temporada anterior, pero te da para aplastar de un pisotón a tus enemigos y destruir con facilidad las construcciones.

Descargar Fortnite no tiene coste, pero no todo es gratis en el mundo de este battle royale. El pase de batalla cuesta unos diez euros, y a cambio desbloquea 100 recompensas, trajes exclusivos y unos cuantos bailecitos para vacilar. ¿Merece la pena? Pues oye, si te sobra la pasta o estás muy enganchado te lo puedes pillar, si bien el juego no cambia de manera importante con estos añadidos.

Además, Epic Games ha añadido algo de historia en un evento temporal, donde los jugadores tendrán que ayudar a los personajes del juego para que sobrevivan en una peligrosa misión. No es otra que viajar hacia la estación de radio donde, y esto es literal, los usuarios tendrán que pinchar la canción del verano. ¿Quizá Lola Bunny?