Eres un amante de los animales, te encantan de cualquier tipo, ya sean domésticos (perros, gatos, canarios, conejos, hámsters) o salvajes (serpientes, cocodrilos, elefantes, nutrias....). Uno de tus mayores sueños es viajar por la sabana africana y ver en su hábitat natural a leones, jirafas o rinocerontes y tampoco descartas montar tu propia granja en casa.

Vamos, que rodeado de animales eres feliz y hasta te has planteado dejar de comer carne y pasarte a las recetas veggies porque sufres cada vez que piensas en todo el sufrimiento por el que han tenido que pasar hasta llegar a tu plato. Pero ¿qué sabes sobre las diferentes especies que existen?

Hay cosas a las que estamos tan acostumbrados y que nos parecen tan normales y cotidianas, que no nos paramos a pensar su origen. Con esto no queremos decir que no sepas que las vacas dan leche y que las gallinas pongan huevos sino que como estamos tan inmersos en el mundo de las redes sociales en ocasiones se nos olvidan el inicio de los procesos naturales. ¿Te has parado a pensar cómo son los árboles donde crecen los aguacates?

Lo mismo pasa con la evolución de los animales. Tenemos muy presentes cómo son los diferentes animales de adultos pero ¿te has parado a pensar cómo son en su versión mini algunos de ellos?

Como pasa con las personas, cuando nacen no se parecen en nada a lo que en un futuro se convertirán. Tal es el caso del patito feo y el cisne. Aunque también puede ocurrir a la inversa como, por ejemplo con los cangrejos. Estos todavía no han desarrollado su robusto caparazón y son tan pequeños que parecen una gominola:

 

Lo mismo pasa con los pulpos, que además en su versión mini parecen mucho más adorables e inofensivos que de adultos.

 

Otros como los delfines son auténticas réplicas en miniatura de sus progenitores.

 

Aunque la mayoría, en lugar de animales de carne y hueso parecen peluches de lo más achuchables con los que es imposible que no se te derrita el corazón. Es el caso de las ardillas, los pingüinos, los cervatillos (que inevitablemente recuerdan a Bambi), los lechones o las crías de las focas.