Estás conociendo a alguien. Crees que le gustas. Intimáis, os dais los números, de vez en cuando llega un whatsapp furtivo en mitad de la noche. Hay confi, y de repente... la nada. Ni un adiós, ni una explicación, ni un mensaje desde el más allá.

Es lo que se conoce como ghosting, una molesta práctica con suficientes usuarios como para que se le haya tenido que poner nombre. Son fantasmas en el sentido estricto de la palabra: gente que se desvanece sin más, y no solo de las citas, sino de las redes sociales o servicios de mensajería.

¿Por qué alguien puede llegar a comportarse de esa manera tan incómoda? Razones puede haber muchas: desde la vergüenza de asumir un fracaso sentimental hasta creer que es una manera más sencilla de pasar página. Otra cosa es ya la delicadeza que el autor del ghosting tiene hacia la otra persona...

Lo contrario al 'ghosting': cuando da señales de vida cuando nadie lo esperaba | Pexels

De hecho, no es raro que después de un ghosting se produzca el fenómeno contrario: aparecer de la nada un tiempo después. ¿Remordimientos? ¿Nostalgia? ¿Simple educación y civismo? Tampoco queda claro, pero la estructura de estas resurrecciones es muy similar.

"Hola XXX, ¿qué tal te va la vida?", "Muy buenas señorita, ¿cuándo nos vemos para contarnos la vida?" o "¿Te acuerdas de mí?" son los métodos más habituales para retomar el contacto a través de un mensaje rápido y conciso. La respuesta es cosa tuya.

¿Cómo actuar frente a un ghosting? Sin insistir: si te han dejado con un tick azul, han pasado un par de días sin respuesta y tu interlocutor no es un agente secreto (que nunca se sabe), intenta hacer borrón y cuenta nueva. Lo sé, es más fácil decirlo que hacerlo, pero si te consta que esa persona está vivita y coleando y aun así no te contesta, es porque te está ghosteando. Quiérete un poco y no dediques tiempo a quien no lo tiene para ti.

¿Y que hacer en caso de una resurrección de ghosting? Ahí sí que depende todo de ti: de la situación en la que te encuentres, del recuerdo que te dejara esa persona y de tu simple apetencia. Queda con esa persona que, a pesar de haber desaparecido, ha vuelto a manifestarse si quieres descubrir las razones por las que lo hizo. Y, por qué no, hasta para ver si se merece una segunda oportunidad. Si crees que no, siempre le podrás devolver el ghosting...