Muchas personas se imaginan la vida de los streamers de éxito, influencer y personalidades de internet como un camino de rosas. “Si solo se ponen delante de una cámara a decir chorradas”, dicen los mayores haters, sin tener en cuenta que detrás de las caras alegres y el aparente cachondeo puede haber una persona pasándolo mal.

Ibai es el ejemplo perfecto: tras unos cuantos días sin hacer directos a través de su exitoso canal de Twitch, el vasco ha decidido compartir que está atravesando un momento difícil en su vida. Y parece que esta vez no va de farol.

Primero fue un mensaje a través de Twitter, pero como Llanos suele hablar en un tono sarcástico muy a menudo, muchos de sus seguidores no le dieron importancia a sus palabras. Es verdad que hacía días que no tenía un directo en Twitch, pero después de semanas y semanas sin tomarse un descanso nadie vio nada raro en que desapareciera.

 

“Espero que tengáis una buena semana”, comienza en una story de Instagram donde el tono serio no es postureo, sino que parece salirle del alma. “No estoy atravesando mi mejor momento. Esta semana no he hecho casi directos, y esta semana parece que va a seguir igual. Quizá me anime a estar un rato, pero realmente no lo sé”.

La sinceridad de la declaración ha levantado las alarmas entre sus millones de seguidores, y más cuando asegura que “lo normal es que pare un tiempo”. Después añade, sin rastro de su habitual ironía: “No sé será un parón largo o corto, pero quería que lo supiérais, y os animo a que vayáis a ver a vuestro siguiente streamer favorito”.

La historia recuerda al momento de bajón que sufrió ElRubius hace dos años, cuando en lo más alto de su carrera decidió tomarse un tiempo para reflexionar sobre su vida y a dónde quería dirigirse. “Lo importante es muchas veces cuidarse a sí mismo, y ahora mismo no tengo ganas, ni fuerzas, no duermo por las noches, literalmente soy un trozo de mierda”.

 

A pesar de todo pide a sus seguidores que no se preocupen: “Volveré, y no descarto hacer un directo un ratito algún día, porque al final estoy en mi casa con la setup montada, y al final es un click”. Y de hecho sus últimas palabras dejan ver que el Ibai de siempre puede estar agobiado y algo deprimido, pero sigue en el fondo siendo el mismo: “Pero eso, que nos vemos, cerdos”. Aquí estaremos.