Examinarse del carnet de conducir es una experiencia única. Bueno, igual se puede repetir un par de veces hasta que consigues el aprobado, pero cierto es que pocas veces estarás tan nervioso al volante como cuando te examines del práctico. Es algo normal, no te preocupes, y puede que hasta vivas alguno de estos 'tierra, trágame' que lo hagan más inolvidable en el futuro. Hemos recopilado de manera anónima unas cuantas anécdotas para que los protagonistas no se mueran de vergüenza al recordarlas.

1.- Un viejo conocido

"Resulta que estaba a punto de arrancar cuando escucho la voz del hombre que iba a examinarme, ¡y me resultaba muy familiar! Aunque estaba como un flan miré por el espejo retrovisor y... ¡me encontré que era el padre de mi ex! Tragué saliva y arranqué, como él me decía, sin saludarle ni nada. Aun no sé si el hombre me reconoció, pero por lo menos sí me aprobó."

2.- Menuda pinchada

"Me examiné del carnet un martes, aún lo recuerdo como si fuera ayer. El examinador no dudó en sacarme a la autopista y, en medio del recorrido, notamos que algo en el coche no iba bien. Yo me empecé a desesperar, no paraba de sudar, y mi profesor me hizo un gesto como de que mirase la rueda... El examinador me mandó parar a revisar todo y sí, ¡se me había pinchado una! En ese momento di el examen por suspendido porque no tenía ni idea de sacar el gato y esas cosas. ¡Vaya mala suerte!"

3.- Aprobada en el amor

"Íbamos tres personas a examinarnos y, mientras que mi compañero y yo estábamos en el asiento de atrás, surgió el amor, ¡muy fuerte! Yo me quedé flipada porque olía súper bien y era guapísimo, ¡y él no paraba de hablarme con una sonrisa de oreja a oreja! Eso significó nervios extra en el examen pero cuando vimos que los tres habíamos aprobado, el chico con el que me senté atrás me pidió mi teléfono. De esto hace un año, y aún somos novios."

4.- Hola, ¿cómo se llama?

"Esta fue una de las situaciones más vergonzosas de mi vida. Estaba a punto de examinarme del carnet de conducir y el examinador me dijo: "señorito, antes de arrancar, una cosa, ¿cómo se llama?" Yo pensaba que se refería que cuál era la forma de llamar a alguien con el coche, y me puse a pitar como un loco. Luego me di cuenta a que se refería a cómo me llamaba yo... Lo recuerdo y me río, pero entonces me quería morir."

5.- Y cuanto más acelero...

"Vaya cagada hice la primera vez que me presenté al carnet de conducir. Estaba con un ánimo muy positivo, pensando en aprobar, y en un paso de cebra... ¡en vez de pisar el freno pisé el acelerador! Menos mal que no había ninguna persona cruzando en el ese momento, porque me lo hubiera llevado por delante. Mi profesor me pegó un grito increíble y tuve que bajarme del coche al segundo... A la siguiente convocatoria aprobé, pero eso de bajarme corriendo del coche por el miedo que tenía se me quedará grabado para siempre. Ahora los pasos de peatones los miro de otra manera..."