No, no es verdad que haya ballenas en el estanque del Retiro, en Madrid. Tampoco es cierto que haya delfines nadando por las calles de Venecia, ni vacas surferas en la costa californiana. En un mundo amenazado por las fake news, los bulos más mamarrachos se están haciendo hueco para recordar que no hay que creerse todo lo que sale en internet.

 

De hecho, mejor dudar de la información que te llega como norma, que es precisamente lo que intenta predicar la tendencia de “nosotros somos el virus” a base de tonterías muy graciosas y difícil de tragarse. Aunque algún despistado por ahí pica, sobre todo cuando le dan “pruebas” de lo que sucede es real.

 

A ver, que no todo lo que va en esta tendencia es mentira o una imagen manipulada. La gracia está en coger algo real y absurdo y acompañarlo de un texto que diga algo como que “las vacas recuperan su espacio” en la playa. Con cómo nos estamos poniendo algunos en el confinamiento, lo cierto es que pillamos el doble sentido.

 

 

La imaginación de los tuiteros es algo por lo que la red social es tan popular, pero es todavía mejor cuando algún ingenuo duda de si lo que está viendo es real, por muy loca que sea la imagen o por mucho que se note el PhotoShop.

 

 

Aparte de sacarle punta a la actualidad, esta tendencia está sacando los colores a los que intentan difundir información falsa. Aparte de las risas, el mayor objetivo de los posts con “la naturaleza recupera su espacio” es el de hacer que te replantees el origen de la información que te llega, venga de donde venga. "Dudar es de sabios", que dicen.

 

 

A ver si además de cachondeo, de todo esto sacamos que la naturaleza siempre debería ser una prioridad a la hora de cuidarla y respetarla. Porque sin ella, no tendríamos estampas tan bonitas como la de Godzilla paseando tranquilo por las limpias y vacías calles de Tokio.