Aunque algunos lo utilicen como insulto suave por redes, lo de quedarse calvo no es trago de buen gusto para muchos. Es verdad que Ibai o TheGrefg han abrazado los memes que se han creado alrededor suyo tirando del humor, sobre todo cuando han tenido que raparse la cabeza a causa de perder apuestas públicas. Pero la historia que hemos descubierto hoy va un paso más allá.

 

Todo empieza en un foro dedicado a la alopecia, donde un usuario que se identifica como ‘Magdaleno’ describe su particular calvario: “Me he decidido a compartir mi caso con vosotros, en recompensa por todo lo que me ha dado este sitio. Mi caso es poco frecuente. Tengo 36 años, varón, sufriendo la alopecia desde los 18”.

Después cuenta que se va a realizar una operación de injerto de pelo en Turquía, destino habitual para estos casos gracias a unos precios muy competitivos. Todo más o menos normal hasta que Magdaleno se anima a subir unas fotos que, como mínimo, parecen sospechosas.

No es una cabeza, es una rodilla | Magdaleno / recuperaelpelo.com

“En fin, voy a colgar unas cuantas fotos de mi estado capilar actual, y poco a poco os iré contando mis sensaciones sobre el viaje, mi estancia en Estambul, el traslado a la clínica desde el hotel, etc. Todo lo que me habéis dado en este foro os lo quiero devolver, aunque sin intereses”, explica el aparentemente calvo solidario, desmelenándose en detalles como la medicación que estaba siguiendo y detalles de una vida que ahora sabemos ficticia.

Una de las fotos manipuladas | Magdaleno / recuperatupelo.com

Los bienintencionados foreros se lanzaron a ayudarle con recomendaciones de todo tipo, así como desaconsejando algunas barbaridades que el tipo proponía, dejando de lado la extraña forma de su “cabeza”. Y así estuvieron 18 páginas y 32 días, hasta que los moderadores se dieron cuenta del engaño y cerraron el tema.

 

Aunque los miembros de la página piensan que no tiene un pelo de gracia, hay que reconocer que Magdaleno se ha currado una historia creíble hasta para expertos, y que su broma tiene todos los ingredientes del troll perfecto. Todo tendría mucha más gracia si en realidad fuera calvo, aunque mucho nos tememos que nunca lo vamos a saber.