ÉXITO

Rigoberta Bandini arrasa en Madrid y deja caer la posibilidad de repetir en el Wizink Center

Rigoberta Bandini arrasa ante 10.000 personas en el Wizink Center y deja caer la posibilidad de repetir el concierto.

Rigoberta Bandini arrasa en Madrid y deja caer la posibilidad de repetir en el Wizink Center

Rigoberta Bandini arrasa en Madrid y deja caer la posibilidad de repetir en el Wizink Center EFE

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Rigoberta Bandini ha parado Madrid "sacando un pecho fuera al puro estilo Delacroix" en una fiesta total movida por la energía femenina.

Ha sido ante una masa de aproximadamente 10.000 personas que agotaron las entradas de este concierto en el Wizink Center de Madrid que abre su "gira de despedida temporal" de los escenarios y que en las próximas semanas pasará por otros grandes espacios como el Palau Sant Jordi de Barcelona o el Palau de Les Arts de Valencia.

Se trata de toda una proeza para una artista que, desde el anonimato y la independencia discográfica, ha pasado en dos años del absoluto anonimato a convertirse en una de las revelaciones que hicieron menos pesado el encierro de la pandemia con temas como "Too Many Drugs" y que publicó hace solo una semana su disco de debut.

Titulado "La emperatriz" en honor a su abuela, la artista nacida Paula Ribó ha vuelto a Madrid con él bajo el brazo solo cinco meses después de su concierto en el festival Tomavistas, en el que ya se mostró como un poderoso vector de atracción de público especialmente femenino, pero también, como reza otro de sus temas, "para que los hombres de este mundo lloren bien tranquilos".

Lejos de provocar lágrimas más allá de las de la propia protagonista, muy emocionada, esta ha sido más bien una fiesta desde su arranque a las 21,30 horas con los mismos mimbres que la han visto desfilar por buena parte de los festivales veraniegos de este 2022: una gran cortina de lentejuelas al fondo, una caja de ritmos, un teclado, una corista y media docena de bailarinas.

"In Spain We Call It Soledad" ha sido el primer tema del repertorio, dejando claro que con un repertorio aún exiguo en duración pero lleno de éxitos ni había muchas balas que desperdiciar ni iba a perder tiempo precalentando el ambiente.

Con su ya icónico uniforme de colegiala, una forma probablemente de poner en evidencia el universo de fantasías heteropatriarcales más rancias, Bandini ha ido desgranando canciones como "Fiesta" o "A todos mis amantes" a medida que el antiguo Palacio de Deportes de Madrid se convertía en un horno en ebullición.

Pronto ha quedado en evidencia el poder hipnótico de esa combinación que ha sabido registrar entre la electrónica y la tradición melódica española de los 70 y 80, entre Raffaella Carrá y Julio Iglesias, como titula precisamente otra de sus canciones.

En el lado menos positivo solo podría criticarse quizás la falta de un empaque escenográfico más potente para un espacio como el Wizink Center, también la de un mayor volumen, tanto de la mezcla general como de su micrófono para realzar algunos momentos del concierto.

Se ha hecho especialmente patente en "Tú y yo", un corte más emocional que tira de elementos musicales típicamente religiosos para ilustrar la monumentalidad de una relación sentimental, pero que llevado a este escenario, con una luz y un sonidos planos, no han ayudado a crear la atmósfera y textura necesarias.

Por contra, ha brillado la puesta en escena de grandes éxitos como "Perra", para el que ha reaparecido sobre el escenario su habitual corista, su prima Memé, que en avanzado estado de gestación se ha sumado a la comunión tribal en la que este canto sirve al empoderamiento femenino a base de ladrar y perrear a ras de suelo.

Lo ha hecho también, cómo no, su "Ay Mamá", el tema que a punto estuvo de representar a España en Eurovisión 2022, el que proclama la fuerza de la maternidad y que no hay que sexualizar de forma perpetua el cuerpo femenino, incluidos sus pezones, prohibidos en varias redes sociales.

Y lo ha hecho, como se esperaba que hiciera a su paso por Benidorm Fest, sacando no uno, sino los dos pechos fuera, entre el fragor de los asistentes a este recinto que lo han convertido en un himno del feminismo.

Bandini y su "troupe" han alcanzado otras cotas que podrían calificarse de clímax, como cuando ha aparecido Amaia Romero para interpretar juntas otra oda a la liberación de las mujeres como es "Así bailaba" o el popurrí que ha ensalzado hitos de la música melódica española, desde el "Como yo te amo" de Rocío Jurado al "Bailar pegados" de Sergio Dalma.

Arropada por un coro y coronada literalmente como emperatriz, ha conseguido concluir por todo lo alto la hora y media de concierto con otro de sus temas seminales, un "Too Many Drugs" catártico que, aún con las luces encendidas y las puertas de salida abiertas, ha seguido coreando la muchedumbre de camino a casa, algunos ebrios de positivismo que proclamaban: "El mejor concierto de mi vida".

Tal ha sido el éxito del concierto que la artista catalana no ha dudado en poner los dientes largos a sus fans anunciando en Twitter la posibilidad de repetir en el Wizink Center otra vez.

Tendremos que esperar a que Rigoberta Bandini de detalles sobre ese posible nuevo concierto mientras todavía quedan muchas fechas importantes de este Rigotour otoñal.

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