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Dudas sexuales

“Se me mueven los testículos... ¿es normal?” y otras dudas sobre tu amigo el de abajo

El "factor cacahuete", el movimiento testicular, la erección matutina... son cosas que a todos nos pasan pero que a muchos les da vergüenza preguntar. Aquí resolvemos algunas de las dudas más comunes.

Erecciones matutinas, el gran misterio

Getty Erecciones matutinas, el gran misterio

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¿Te has levantado algún día con una erección tan fuerte que pareces capaz de poner en hora un reloj? ¿Te has sorprendido por la desaparición repentina de tus testículos? ¿Es posible que en alguna ocasión te asustaras al ver cuánto se te encogía el pene? Tranquilo, estas preguntas son más normales de lo que crees, solo que, por ser chico, te crees que lo sabes todo y puede que te dé un poco de vergüenza preguntar.

No te vamos a descubrir América si te decimos que las chicas tienen sus propios ciclos menstruales y que su cuerpo experimenta grandes cambios en la pubertad. Sin ser transformaciones tan grandes, los chicos también sufren novedades importantes cuando van madurando, y algunas cosas que antes no percibías o no experimentabas comienzan a aparecer en determinada edad. No somos un reloj exacto, por lo que unos pueden notar estos cambios antes que otros.

Erección | iStock

Uno de esos fenómenos es el movimiento testicular: resulta que el escroto (la piel que recubre a los testículos en sí) es retráctil, y se mueve en función de la temperatura. Por ejemplo, cuando hace calor puedes notar que tienes, cómo decirlo... más amplitud, más holgura, como que van más sueltos. Es porque los espermatozoides necesitan una temperatura muy concreta para sobrevivir: exactamente entre 35 y 36 grados, por lo que la piel se adapta al nivel térmico que estés pasando.

De ahí saltamos a lo que algunos denominan como "efecto cacahuete": la reducción a la mínima expresión de tu pene. Prueba a bañarte en Galicia en noviembre y notarás muy probablemente cómo se encoge todo tu aparato reproductor. La razón es la misma aunque el efecto sea el contrario: proteger tus espermatozoides del frío, solo que para tenerlos más calentitos buscan refugio cerca de tus intestinos. ¿Imaginas a una tortuga metiéndose en el caparazón? Pues eso.

Cacahuete | Agencias

El ejemplo de la tortuga sirve también para identificar el fenómeno similar que sucede cuando estamos en una situación de peligro. De ahí la expresión acojonarse o tenerlos por corbata, porque cuando el cuerpo detecta cierta tensión decide proteger los lugares más vulnerables. Y no nos negarás que tu amigo el de abajo es bastante delicado...

Eso cuando no lo tienes duro como una piedra, que muchas veces sucede en mitad de la noche o a primera hora de la mañana. Resulta que cualquier hombre sin disfunción eréctil puede tener entre tres y cinco erecciones de este tipo cada noche. Se llaman 'tumescencias peneanas' (toma ya), y se diferencia del estado normal de tu pene en que las arterias se llenan de sangre rica en oxígeno que ayuda a revitalizar y regenerar los tejidos del sistema. Vamos, que es bueno para ti. Utilízalo como excusa la próxima vez que te venga una tumescencia en un momento que creías inadecuado. A ver si cuela.

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