Hemos visto a curas metiéndose en líos, a gente que simula ser un perro para pasear libremente o incluso a bromistas que se disfrazan de dinosaurios durante el tiempo que llevamos de cuarentena. Sin embargo, una de las imágenes que más está circulando en las últimas horas es la de alguien que no parece saltarse ninguna norma, y que aún así llama mucho la atención.

 

En solo 24 horas, este clip de medio minuto supera de largo los cuatro millones de visitas, y el autor dice haberlo grabado ayer por la mañana: "Sí, yo he hecho el video. Las imágenes son de hoy a las 09:21 (en la playa de la Barceloneta). Se ha hecho con un iPhone. No es California ni un anuncio de cervezas para el verano".

Entre boxeadores, personas haciendo abdominales, clases de fitness y ciclistas no se distingue ninguna mascarilla, y aun así lo que todo el mundo comenta es el extraño ejercicio del ya bautizado como "Hombre Lagarto".

 

Se trata de un chico haciendo un ejercicio de alta intensidad, rollo crossfit, que consiste en avanzar haciendo flexiones pero sin levantar el cuerpo mucho. Algo que no es tan raro de ver en los gimnasios pero que en la calle queda, por decirlo suavemente, un poco ridículo.

 

Es tan llamativa la forma de moverse que tiene el hombre, que el hecho de que no se respeten las distancias de seguridad y que no se vea a nadie con mascarilla pasa a un completo segundo plano. Tanto es así que Twitter se ha llenado con todo tipo de memes que retratan varias facetas del deportista.

 

Hay quien compara a este tipo con Spiderman entrenándose, o incluso aquellos que prefieren, de largo, el método de este "héroe" anónimo a las imágenes típicas del gimnasio Muscle Beach de Los Ángeles, que tantas escenas míticas ha dejado en redes.

 

La broma no parece tener fin y los montajes con risas y comparaciones de todo tipo siguen siendo tendencia en las redes. De hecho, ha llegado a Instagram, una plataforma más acostumbrada a las excentricidades dentro del deporte.

Como en todo, hay gente que se niega a aceptar que el vídeo sea real y sospechan que se grabó el pasado verano. No está mal cuestionar la veracidad de algunas cosas en una época tan plagada de bulos; de lo que no existen dudas es de que esta no es la mejor manera de hacer ejercicio en la calle.