VELADA
¿Quiere Ibai Llanos que Viruzz pierda en la Velada del Año VI?
Viruzz vuelve a subirse al ring de la Velada, esta vez frente a Gero Arias, y en su último vídeo suelta una bomba: cree que Ibai lleva ediciones enteras deseando verle caer. ¿Paranoia de veterano o hay algo detrás?

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Faltan menos de dos semanas para que el Estadio de La Cartuja de Sevilla vuelva a rugir el 25 de julio, y Viruzz ha decidido abrir el melón antes de tiempo. En un vídeo donde enseña (a cuentagotas, como siempre) su preparación, el streamer español deja caer una teoría que ha encendido a su comunidad: que Ibai Llanos, el creador y jefe de todo el tinglado, quiere que pierda.
No es una frase soltada al aire. Viruzz lo verbaliza sin filtros: "Creo que Ibai lleva mucho tiempo queriendo que pierda. Mucho tiempo, eh, yo diría que desde La Velada 3 o 4. Joder, tío, ¿para qué me llevas a La Velada?". Y remata con una pizca de orgullo herido: "Pero está bien. Hubo una vez que solamente necesité un 1% para poder ganar".
Para entender por qué Viruzz anda susceptible, hay que mirar el emparejamiento. En el combate 06 de la noche, el español (34 años y uno de los rostros más curtidos del formato) se mide a Gero Arias, el influencer argentino de 23 años que llega con hambre de reventar el cartel. Viruzz acumula cuatro peleas en la Velada, con un registro de tres victorias y una derrota, así que no es carne fresca: es un peso pesado de la casa.
Enfrente tiene a un rival que no viene a hacer bulto. Gero Arias completó el reto de las 366 dominadas en 2024 y en 2025 derrotó a Tomás Mazza en Párense de Manos 3, el evento de boxeo de Luquita Rodríguez. Y su ambición va mucho más allá de Sevilla: durante la presentación oficial declaró que su objetivo es representar a Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Vamos, que para el argentino este combate es solo la primera casilla de un plan mucho más grande.
¿De dónde viene la teoría de Viruzz?
El emparejamiento no es precisamente un regalo. Viruzz lo sabe y lo dice claro: "Él llevará un año entrenando, pero para un año entrenando parece que lleva 3 o 4. Pero hombre, yo no acepto un combate de esa calidad sabiendo que voy a perder. Lo que me mueve a seguir aceptando La Velada es el intentar superarme cada año."
En las encuestas de la presentación, Gero Arias salió como favorito. Y el tono entre ellos viene caldeado de fábrica. El propio Viruzz contó que el primer cruce con Gero tras la presentación fue tenso: le saludó, no le devolvió el saludo, y sintió que "el combate ya había empezado ese día". Al argentino, además, ya se le ha visto entrenando con el exboxeador Maravilla Martínez, que le ha dado la receta para desactivar al español.
Con ese panorama, que a Viruzz le baile por la cabeza la idea de que "arriba" preferirían verle caer no es tan descabellado. Ojo: son especulaciones suyas, no un hecho probado. Ibai no ha dicho en ningún momento que quiera un resultado concreto, y el propio formato vive precisamente de la incertidumbre. Pero la percepción del peleador es la que es.
El entrenamiento fantasma y "la rutina de los 35"
Viruzz nunca ha sido de enseñar sus cartas. Su preparación siempre va con cuentagotas, y esta edición no está siendo diferente. Lo que sí ha soltado es su gran novedad: la rutina de los 35. En sus palabras, 35 días cumpliendo a rajatabla lo que a él más le cuesta: Ocho horas de descanso, Nutrición sin fallo con todo pesado al gramo y una recuperación mimada (cámara hiperbárica, fototerapia y sesiones específicas de piernas, hombros y muñecas).
Su filosofía la resume él mismo: aunque no sume un 1%, "mientras sea un 0,01, eso es que suma". Y aunque enseñe poco del gimnasio, lo que sí deja ver es lo de dentro. Habla de dudar de sí mismo, de sentirse frágil, de que el miedo es "parte del proceso". Es un Viruzz más vulnerable de lo habitual.
Lejos de esconderse, Viruzz asume el papel de villano incómodo y hasta lo abraza: "Sí que es verdad que creo que este año hay como demasiada gente en contra, y no me importa. No somos lo que decimos, somos lo que hacemos. Pressure make diamonds, so I'm covered in ice."
El 25 de julio, en La Cartuja, se verá si el veterano calla bocas o si el misil argentino cumple su primer objetivo. Lo que está claro es que Viruzz ha decidido pelear la narrativa antes que el combate. Y esa, al menos, ya la va ganando.
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