UNHAPPY DINNER
Hacen un pedido de 600 euros en McDonald's cinco minutos antes de que cerrara y las críticas no se han hecho esperar
Algunos streamers se pasan la vida grabando todo lo que hacen. Por esa necesidad de crear contenido, acaban recurriendo a tácticas que les lleva a una funa en redes. Este es uno de esos casos en los que la funa está más que justificada.

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Los streamings, las bromas, el grabar el día a día… Conocemos todos estos elementos. La realidad influencer lleva a ofrecer a tu público todas clase de momentos y cada quien se especializa en su nicho. Eso, de paso, eleva la confianza en todo lo que haces. Te puedes creer impune ante tus grandes ideas y cuando tu cerebro dice "Voy a hacer un pedido de 600 euros en el Mcdonald's poco antes de que cierren", nadie levanta la mano para decir "Igual esta es la peor idea que se te ha ocurrido jamás", sino que tiran con ello sin pensar en las consecuencias. En concreto, las consecuencias para los empleados que van a atenderles.
La escena transcurre más o menos así: un grupo entra en un McDonald's a 10 minutos del cierre para hacer su pedido. Este es de grandes cantidades: 100 hamburguesas normales, 100 con queso, 100 de patatas… Así van acumulando, pero luego le dan otro giro con peticiones especiales como carne específica o hamburguesas sin gluten. Todo ello ante las caras de póker de los empleados, que responden de buena gana de cara a la galería porque, bueno, se están jugando su empleo. De fondo podemos ver a un par de encargados a los que les cuesta más sacar una sonrisa en este momento.
Las reacciones han sido tales que el tiktoker ha tenido que acabar borrando el vídeo. Algunas personas destacan que trabajo es trabajo sin importar cuándo llegue el cliente, pero muchas otras señalan la falta de empatía mostrada por este grupo. Se ha aplaudido la entereza de la empleada para capear el temporal, también. No todo vale, especialmente cuando todas esas hamburguesas seguramente acaben en la basura, porque son comida excesiva para las pocas personas que han hecho el pedido. Un momento vergonzante que ojalá no se repita nunca más.
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