¿SABÍAS CÓMO SE LLAMABAN?
Los nombres reales detrás de los artistas españoles más famosos
Judeline, rusowsky o C. Tangana son nombres reconocibles para millones de personas, pero pocos conocen las verdaderas identidades que esconden estos famosos alias.

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Elegir un nombre artístico puede ser casi tan importante como encontrar un sonido propio. Algunos músicos recurren a recuerdos familiares, personajes de ficción o antiguos apodos para construir una identidad que termine quedándose grabada en la cabeza del público.
Judeline, rusowsky, Barry B o Ralphie Choo son algunos de los nombres que dominan la nueva escena musical española. Sin embargo, ninguno de ellos aparece así en su documento de identidad. Estos son sus verdaderos nombres y las historias que se esconden detrás de sus alias.
Judeline: Lara Fernández Castrelo

Detrás de Judeline se encuentra Lara Fernández Castrelo, nacida en Jerez de la Frontera en 2003 y criada en Los Caños de Meca, en Cádiz.
Su nombre artístico está relacionado con Hey Jude, de The Beatles, una de las canciones favoritas de su padre. Con el paso del tiempo, aquel homenaje familiar terminó convirtiéndose en la identidad con la que la artista ha llevado su mezcla de pop, electrónica y raíces flamencas hasta escenarios internacionales como Coachella.
rusowsky: Ruslán Mediavilla

El verdadero nombre de rusowsky es Ruslán Mediavilla Doval. El cantante y productor nació en Valladolid, creció en Fuenlabrada y tiene raíces bielorrusas por parte de madre.
Su alias nace de combinar “Rus”, el diminutivo de su nombre, con Wazowski, el apellido de Mike Wazowski, el inolvidable personaje verde de Monstruos, S. A.. De esa mezcla surgió rusowsky, escrito siempre en minúsculas.
Barry B: Gabriel Barriuso García

Barry B se llama realmente Gabriel Barriuso García y nació en Aranda de Duero, Burgos. Su nombre artístico juega con su propio apellido, Barriuso, para dar forma a un alter ego mucho más impulsivo y desatado.
Antes de lanzar su proyecto en solitario, Gabriel había formado parte de una banda durante su adolescencia. Tras apartarse temporalmente de la música, comenzó a producir canciones desde un iPad y en 2019 terminó dando vida a Barry B.
Dellafuente: Pablo Enoc Bayo Ruiz

Uno de los nombres más reconocibles de la música urbana y el flamenco contemporáneo esconde a Pablo Enoc Bayo Ruiz, nacido en Granada y criado en Armilla.
En su caso, el alias no procede de ningún personaje ni de una palabra inventada. Dellafuente era el apellido de su abuela y el artista decidió recuperarlo como homenaje familiar. Ahora es también el nombre de todo un universo musical que él mismo define como “música folclórica atemporal”.
Lola Índigo: Miriam Doblas Muñoz

Aunque millones de personas la conocen como Lola Índigo, su verdadero nombre es Miriam Doblas Muñoz. Antes de crear su proyecto musical, se hizo conocida como Mimi durante su paso por Fama, ¡a bailar! y Operación Triunfo 2017.
Lola Índigo nació inicialmente como un proyecto colectivo formado por Mimi y varias bailarinas. Con Ya no quiero ná, el personaje terminó imponiéndose hasta convertirse en la identidad artística definitiva de la granadina.
Ralphie Choo: Juan Casado Fisac

Ralphie Choo se llama en realidad Juan Casado Fisac. Nació en Madrid, pero creció en Daimiel, Ciudad Real, antes de instalarse nuevamente en la capital para desarrollar su carrera musical.
Su nombre artístico contiene una referencia bastante inesperada a Los Simpson. Está inspirado en Ralph Wiggum y en el episodio en el que el personaje entrega a Lisa una tarjeta de San Valentín con la frase “I choo-choo-choose you”. De la combinación de “Ralphie” y “Choo” nació uno de los alias más originales de la escena española.
C. Tangana: Antón Álvarez Alfaro

C. Tangana es el nombre artístico de Antón Álvarez Alfaro, nacido en Madrid en 1990. Sin embargo, este no ha sido el único alias que ha utilizado durante su carrera.
En sus comienzos dentro del rap se dio a conocer como Crema y formó parte del colectivo Agorazein. Más tarde adoptó definitivamente C. Tangana, aunque el éxito de su disco El Madrileño también provocó que muchos comenzaran a llamarlo Pucho o, directamente, El Madrileño. Distintas identidades para uno de los artistas españoles que mejor ha sabido convertir su propio personaje en parte de su obra.
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