NUEVO DISCO
Kitai nos abre las Puertas de El bar de siempre
Entre himnos de resistencia, sonidos más punk-rock y colaboraciones como Pignoise, "El bar de siempre" reafirma su espíritu de "obreros del rock" en este primer disco con Kenya Saiz como cantante.

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KITAI está de vuelta y no piensa pedir permiso. La banda madrileña acaba de abrir las puertas de El Bar de Siempre, su quinto álbum de estudio y una auténtica declaración de intenciones en toda regla. Tras digerir uno de los baches más heavies de su trayectoria—la salida de su vocalista original—, los miembros fundadores Deivhook (batería), Edu (guitarra) y Fabio (bajo) encontraron en la incorporación de Kenya hace poco más de un año el revulsivo perfecto. El resultado es un disco terapéutico que defiende la cultura de lo auténtico, abraza el cambio y catapulta ese mantra que ya llevan por bandera: en este negocio, ellos son los auténticos obreros del rock y rendirse nunca ha sido una opción.
El álbum viene con el sello de calidad extrema de Lalo GV en la producción (el cerebro detrás de los éxitos de Arde Bogotá o Walls) y suma aliados de lujo en la composición como Javier de Parquesvr y Adrián de Funzo & Baby Loud. Juntos han parido un ecosistema sonoro donde la contundencia guitarrera de siempre convive con texturas electrónicas, oscuros destellos contemporáneos, riffs afiladísimos y estribillos diseñados exclusivamente para dejarse la garganta en el próximo festival.
A KITAI siempre le ha puesto salir de la zona de confort. Hablamos de una banda que ha tocado en un globo aerostático, que aguantó 24 horas seguidas sobre el escenario y que acostumbra a pasear a su batería en volandas sobre el público. Su última gran movida fue colarse en la gran final del Benidorm Fest 2026 con "El amor te da Miedo", firmando un meritorio sexto puesto y demostrando ante millones de personas que el rock real tiene un hueco enorme en el 'prime time' televisivo actual.
Esa energía se palpa en bombazos como "Salta y rompe", el single donde se alían con sus hermanos de carretera Pignoise. La conexión es total y el tema se siente como un viaje en el tiempo: guitarras directas, vibras teenager y esa nostalgia del revival punk-rock que vuelve a estar en lo más alto de las listas de reproducción. Tampoco se queda atrás "Tú y yo no somos amigos", donde recuperan su faceta más canalla y gamberra metiendo riffs con groove shuffle, letras cargadas de sarcasmo y un estribillo de corte hooligan ideal para dedicar a cualquier ex amigo mientras sostienes una cerveza en la mano.
El resto del tracklist funciona como una montaña rusa emocional que va desde el desahogo de “Me puse a cantar yo” hasta la catarsis de "Ya Está", un corte que explota el potencial de la doble voz de Kenya y Deivhook bajo una base pop-dance que recuerda a los mejores The Police para hablar de relaciones tóxicas. Por su parte, la oscura "Telaraña" mira de tú a tú a referentes internacionales como Nothing But Thieves o Royal Blood, metiendo una tensión rítmica con herencia de Michael Jackson que funciona como el símbolo perfecto de este renacimiento. El Bar de Siempre ya está abierto, y la primera ronda corre a cuenta de una banda que ha transformado la crisis en su mejor propuesta artística hasta la fecha.
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