VICTORIA
Live Nation y Ticketmaster pierden la demanda por monopolio provocada por la fallida venta de entradas para la gira Eras de Taylor Swift
Cuatro años después de las duras críticas de Taylor Swift, Live Nation y su filial Ticketmaster han sido declaradas responsables de operar como un monopolio perjudicial sobre grandes recintos en Estados Unidos. ¿Qué significa esto y qué implicaciones tiene?

Publicidad
Un jurado federal en Nueva York dicta un veredicto histórico que confirma lo que millones de fans denunciaron tras el caos de 'The Eras Tour'. A pesar de un acuerdo previo con el Gobierno, la rebelión de más de 30 estados ha logrado una condena que pone a la compañía contra las cuerdas.
El camino hacia este veredicto ha sido tan accidentado como una preventa de entradas en Ticketmaster. En 2024, el Departamento de Justicia (DOJ) y 40 fiscalías estatales lanzaron una ofensiva total contra Live Nation Entertainment por "monopolización y conductas ilegales que frustran la competencia". Sin embargo, a mitad del juicio, el DOJ sorprendió al sector al firmar un acuerdo de resolución con la compañía.
Este pacto obligaba a Ticketmaster a pagar 280 millones de dólares, desinvertir en 13 anfiteatros y limitar sus comisiones al 15 %. Pero lo que Live Nation esperaba que fuera el fin del litigio, se convirtió en una guerra abierta: 34 fiscalías estatales —incluyendo las de gigantes como Nueva York, California y Texas— se negaron a aceptar las migajas del acuerdo. Alegaron que el parche no solucionaba el problema de fondo y decidieron seguir adelante con el proceso por su cuenta.
Tras cinco semanas de testimonios en Nueva York, el jurado ha sido tajante: Live Nation y Ticketmaster operan como un monopolio. Durante el juicio, la defensa de la compañía argumentó que ser "grande" o "exitoso" no es ilegal, pero las pruebas presentadas por los estados demostraron que ese éxito se cimentó asfixiando a rivales y controlando prácticamente cada eslabón de la cadena de la música en vivo, desde la gestión de recintos hasta la reventa de entradas.
Este fallo valida judicialmente la frustración que alcanzó su punto crítico con la gira de Taylor Swift, donde el sistema colapsó, dejando claro que el dominio absoluto de una sola empresa sobre el mercado es insostenible para el consumidor.
¿Qué es lo que va a pasar ahora con las entradas de conciertos?
La condena por monopolio es solo el primer asalto pero de momento no significa que vayan a bajar automáticamente los precios de las entradas y que esas bajadas vayan a llegar a España. Ahora, la batalla legal se divide en dos frentes cruciales:
El juicio de remedios: El juez Arun Subramanian liderará una segunda fase para decidir el castigo real. Aquí es donde se juega el futuro de la música en vivo: las fiscalías estatales siguen pidiendo la ruptura forzosa entre Live Nation y Ticketmaster (la famosa "separación de bienes" corporativa).
La sombra de la apelación: Live Nation ya ha anunciado que recurrirá el veredicto. En un comunicado, la empresa ha señalado que el jurado "no tiene la última palabra" y que las mociones pendientes podrían anular el fallo.
Aunque el acuerdo del DOJ (aún pendiente de aprobación final por un juez) ya establecía multas y límites en las comisiones para los estados que lo firmaron, este nuevo veredicto de culpabilidad abre un escenario mucho más agresivo. Si el juez decide que la única forma de restaurar la competencia es fragmentar la empresa, estaríamos ante el cambio más radical en la industria del entretenimiento de las últimas dos décadas.
Por ahora, los fans han ganado una batalla moral y legal sin precedentes: el gigante ya no es intocable.
Publicidad





