Las parejas se basan su relación en el amor, cariño, comprensión, respeto y comunicación, pero eso no quiere decir que de vez en cuando haya que ponerse 'algo más serio' o, mejor dicho, 'algo exigente'. Qué menos, es algo que queremos que dure, ¿no?

Cuando hablamos de ponernos exigente queremos decir que llegan situaciones (dentro de las relaciones) en las que necesitamos plantarnos y decir: 'hasta aquí', 'por aquí no paso' o 'ya está bien'. ¿En qué situaciones y por qué es importante vivir esos momentos? ¿Cuál es la razón por la que decimos que mejorará tu situación si los vives? ¡Te lo contamos!

Pareja peleada | iStock

1 - Conoceréis los límites no negociables

Todos somos conscientes de que, en pareja, hay que ceder por una y otra parte. Hay veces que no nos ponemos de acuerdo en ciertas cosas y es necesario llegar a un punto intermedio o, en algunas ocasiones, renunciar en favor del otro.

Sin embargo, en otros momentos tendrás que plantarse y decir un NO rotundo. Exigir que se respete esa decisión y dejar claro que no se cederá, que es un límite que no estás dispuesto a cruzar. Debemos decirte que esto no es algo de lo que se deba abusar pues en pareja es necesario ser flexibles.

Pero también nos servirá para conocernos un poco más cuando nos pongamos exigentes en este sentido y saber que nuestra pareja 'habla en serio'. Debes ser honesto contigo mismo primero y hacer un ejercicio de reflexión antes de decir cuales son los asuntos sobre los que no estás dispuesto a negociar.

Pareja abrazándose | Getty

2 - Sabrás que te lo estás tomando en serio

Este punto es algo que tienes que trabajar por tu cuenta (se pueden pedir consejos a amigos) pero es muy importante. Se trata de ponerte autoexigente. Cuando estamos solteros adquirimos unos hábitos que nos encantan y a los que nos acostumbramos fácilmente: tontear, mandarnos mensajes con cualquiera, jugar con los celos, sexo cuando nos apetece…

Sin embargo, en una relación formal es fundamental cortar con eso y centrarse en otras cosas más importantes. Eliminar de raíz dichos hábitos es un ejercicio de autoexigencia cuya responsabilidad recae solo en ti.

3 - Tocaréis los temas que no queréis hablar

Hay momentos en una relación en los que sabes que es necesario un punto de inflexión, es decir, hablar de temas que os resultan incómodos o llegar a acuerdos porque algo os está haciendo daño. Si estáis en esa situación, saca tu lado más exigente y plántate un día. Busca el momento adecuado y siéntate a pedir que habléis y cerréis aquello que tenéis pendiente.

Ahí es cuando hay que aprovechar para sacar lo que llevamos dentro, decir las cosas que pensamos y no levantarse hasta haberlas solucionado. También plantear cambios que creéis poco saludables para vosotros o tomar decisiones entre los dos.

Pareja en la cama | iStock

Así que, como ves, plantarte de vez en cuando y ponerte exigente con tu pareja te servirá para hablar temas que lleváis tiempo esquivando, conocer vuestros límites y comunicaros y, sobre todo, saber que te lo estás tomando en serio. ;-)