RETROCAUSALIDAD
Entrevista a Comandante Twin: "Es muy curioso ver el crecimiento de las bandas y la gente que te va acompañando"
Entrevisto a Comandante Twin en el centro de Madrid. Humber, guitarrista y compositor de la banda, me cuenta todo sobre su cuarto disco de estudio Retrocausalidad, la etiqueta indie, los bares de Madrid que marcaron al grupo y el proceso de composición en la banda entre otros temas.

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Comandante Twin han vuelto con su cuarto disco bajo el brazo Retrocausalidad que llega después de un año y medio de silencio absoluto y de regresar a lo esencial: las canciones. Este disco es un ejercicio de honestidad brutal: una apuesta a todo o nada que demuestra que, elegir lo que de verdad importa, es el único acto de rebeldía posible.
Tras unos últimos meses en los que la banda ha ido dando pinceladas de lo que estaba por venir con el lanzamiento de adelantos como Incandescente, Flores, Ámsterdam y Madrid, Comandante Twin ya lanzaron por completo la obra que consolida su evolución artística y emocional: Retrocausalidad.
Retrocausalidad no es solo un disco, es el resultado de un proceso de profunda reflexión que comenzó hace casi dos años, cuando el grupo se enfrentó a una pregunta crucial: ¿continuar o dejarlo? A partir de ese momento, serían necesarios varios meses buscando respuestas para que el proceso cristalizase finalmente en estas diez canciones.
De este modo, los diez temas que integran Retrocausalidad, producidos mayoritariamente por Santos y Fluren, exploran con valentía temas universales como el amor, la identidad, el paso del tiempo y la búsqueda de sentido.
Recientemente pude charlar en el centro de Madrid con Humberto Iglesias, más conocido como Humber, el guitarrista y compositor de la banda. Humber me explicó el concepto de Retrocausalidad, la inspiración detrás del disco, el sonido de este trabajo, la importancia de los garitos en Madrid, la etiqueta indie y otras bandas con las que comparten camino entre otros temas.
¿Qué es exactamente la retrocausalidad?
Humber: Retrocausalidad. Mira, es un concepto que llegó a el Molly, a Álvaro nuestro bajista, que es un principio de física cuántica el cual viene a decir que eventos de ahora mismo pueden afectar el pasado. Vale, o sea, básicamente lo que nosotros queremos dar a entender o explicar de una forma un poco rebuscada es que para llegar aquí hemos tenido que pasar por muchos sitios; que sin todo ese pasado que hemos tenido no hubiéramos estado en donde estamos ahora. Vale, o sea, nos define todo lo que hemos hecho para llegar a este punto y sin todo ese trayecto, si hubiera sido distinto, no estaríamos aquí. Entonces intenta explicar un poco ese concepto, que es un principio que no sé explicar muy bien, pero que es de física cuántica; lo podéis buscar.
¿También puede tener que ver con que el punto en el que estás ahora te hace entender las cosas del pasado de una manera diferente?
Humber: Sí, por ahí van las cosas. Lo que al final nosotros nos damos cuenta es de que sin el camino que hemos vivido, sin haber hecho las cosas que hemos hecho —algunas bien, algunas mal—, sin haber parado este año anterior, sin que llegase la pandemia... sin muchas cosas no estaríamos aquí. No hubiéramos sido tan resilientes, no hubiéramos sido tan perseverantes con las cosas que hemos hecho y no estaríamos en el punto que estamos ahora con el que creemos que es el mejor disco que hemos hecho nunca.
Llevabais una racha de disco cada dos años: es decir, en 2017 salió 1964, en 2019 Hoy y en 2021 Sangrar a borbotones; pero hemos tenido que esperar cinco años para este Retrocausalidad.
Humber: Ahí está. Sí, a ver, realmente hay otro disco entre medias que está en singles que nunca lo sacamos. O sea, nosotros tenemos ocho canciones, creo, sacadas desde que se ha sacado Borbotones hasta que sale «Incandescente», que es la primera canción del nuevo disco. Entonces es verdad que nosotros ahí nunca hemos hecho las cosas con un sentido estético; hemos ido caminando, dando de alimentar a la bestia pues porque no podíamos parar, no sabíamos cómo parar. Pero sí que hemos ido haciendo canciones, sí que hay un disco entremedias abandonado un poco entre singles. Entonces lo que hemos hecho ha sido parar y ordenar un poco todas las ideas que teníamos en la cabecita en vez de dejarnos llevar por la inmediatez de ir sacando cosas e ir haciendo cosas todo el rato.
¿Cuál es entonces el proceso de composición de una canción de Comandante Twin?
Humber: Bueno, pues básicamente Edu o yo, en una proporción de siete Edu, tres yo, más o menos, componemos canciones por nuestro lado a nuestra cuenta y riesgo en nuestras casas. Nosotros tenemos muchas canciones escritas, muchas notas del móvil con millones de historias a medio terminar, a medio empezar, y de ahí sale una criba de lo que después va a ser el disco o las canciones que vamos a grabar. Luego nosotros nos vamos con Santos y Floren con las canciones muy desnudas. O sea, no somos personas que trabajemos mucho una preproducción nuestra con muchas cosas grabadas y vamos al estudio con cosas muy claras, sino que vamos allí con una canción que creemos que tiene potencial, que tiene cosas que sacar, y es en el propio estudio donde entre todos sacamos la canción adelante. Entonces es verdad que es un proceso muy espontáneo, diría, y muy manual; no tiene demasiado pensamiento detrás más que el ir encontrando la emoción en lo que estamos haciendo.
O sea, que haces canciones estilo cantautor, tú a guitarra y voz, y te presentas y les cantas al grupo y, si gusta, es todo el grupo el que se pone a pensar los arreglos.
Humber: A partir de ahí vamos al estudio y ya vamos con ideas más o menos, y allí ya con Santos y Floren... solemos trabajar con Santos y Floren, es con quien vamos trabajando ya en el estudio la canción. Sí que es verdad que hemos tenido una búsqueda muy importante de qué sonido queríamos, de no hacer lo mismo que estábamos haciendo, de buscar un tipo de sonido más sobrio, más adulto... bueno, buscar algún sitio donde pudiésemos crecer artísticamente en vez de hacer lo de siempre, ¿sabes? Que es como donde te va la mano y donde te va el cerebro fácil. Y creo que lo hemos conseguido: buscar ese sitio un poco más especial.
¿Cuál es el origen del nombre del grupo?
Humber: Bueno, pues porque nosotros al principio formamos la banda Edu con los gemelos, que son unos muy buenos amigos nuestros de nuestras andaduras por Madrid hace muchos años; nos hicimos muy amigos y son gemelos, entonces claro, Twin estaba claro que tenía que estar. Y empezaron a jugar con la palabra Comandante hasta que llegaron a Comandante Twin, y la verdad es que el nombre ahí se quedó y yo creo que es un nombre muy guay.
¿Qué canción del disco resume mejor quiénes sois ahora mismo como grupo y por qué?
Humber: Entendemos que Ámsterdam. Nos parece... es una cosa que hablamos mucho cuando hablamos de cómo hemos llegado a este sonido y a este disco. Ámsterdam es la primera canción que grabamos, era un poco la que nos marcó el camino hacia dónde íbamos a ir. Creo que nos marca un poco... es la que nos dijo por dónde queríamos ir, hacia qué tipo de sonidos y qué tipo de visual, qué tipo de universo audiovisual y sonoro queríamos ir.
¿Cuál es la historia de Ámsterdam, una canción en la que hacéis referencia también a otra de Shinova?
Humber: Sí, pues imagínate, pues historias autovividas. Fue Ámsterdam, pero podía haber sido cualquier otra ciudad de Europa o podía haber sido Madrid también perfectamente, porque nosotros solemos componer de historias muy autobiográficas y, si no, de cosas que nos han pasado o de cosas que le pasan a gente cercana a nosotros. Entonces es una historia que nos ha pasado a todos, yo creo, y enfocarlo en un sitio como Ámsterdam, donde hemos pasado buenas noches también —no buenos días—, pues es un sitio muy especial. Y Shinova porque es banda de referencia para nosotros.
O sea, que sois un poco estilo Taylor Swift, ¿no? Un poco autobiográficos.
Humber: Sí, yo creo que sí. Para no hacerlo yo creo que tienes que tener mucha habilidad escribiendo y mucha imaginación, y yo creo que nosotros usamos las canciones un poco como salvaguarda propia de nuestros propios demonios, ¿no? Es un parapeto que tenemos y una forma de explicarnos a nosotros mismos cómo nos sentimos. Entonces solemos hablar de nosotros normalmente.
Aunque muchos no seáis de Madrid, sois una banda muy ligada a Madrid y se hace muy presente en otro de los singles del disco: «Llévame a un garito de Madrid». ¿Cuál podría ser ese garito de Madrid al que os referís?
Humber: Bueno, yo hablo... creo que podemos compartirlos, pero a mí, que yo por ejemplo vine de León y vine aquí con una idea muy clara de vivir de la música, estuve muchos años pateando mucho y conociendo los sitios, conociendo los técnicos de sonido, conociendo las salas... Yo llegué al Costello y para mí fue el primer sitio donde yo llegué aquí a Madrid. Me pasé el Costello entero, después el Costello Privé me lo pasé también, y creo que fue un sitio de referencia donde te encontrabas con músicos que admirabas cuando eras pequeño y ese tipo de cosas, ¿no? Veías a Quique González, veías a no sé qué, ibas el martes y te encontrabas con Leiva... Eran cosas que a mí me fascinaban. Y después tenemos muchos más sitios que hemos hecho... Bueno, otro día hablaba de Lady Pepa's, que era un after donde se podía tocar la guitarra y te daban espaguetis, y salías ahí... sitios muy especiales donde hemos pasado muy buenos ratos y creo que identifica muy bien lo que cuenta Madrid.
¿Qué opinas del boom de los tardeos, la precariedad de las salas de conciertos, artistas que directamente saltan de TikTok al Movistar Arena y de que los festivales devoren un poco ese circuito de salas?
Humber: Yo aquí hago muy responsable a la gente de lo que consume y de los sitios donde va. O sea, creo que las salas no están llenas porque la gente no va a conciertos que no conoce. A la gente no le suele importar, hablo en general: creo que tú no vas a un concierto a Siroco a las 10 de la noche si no eres un colega, no vas a ir al concierto. No hay cultura de ir a conciertos que la gente no conozca; si no te conocen, no vienen. Y creo que la propia gente que consume música y que dice que quiere escuchar música nueva, si no sale Viva Suecia en un cartel enorme, no lo compra. ¿Sabes? Yo es que creo que la gente quiere lo que quiere y la gente le da a la gente lo que quiere; es tan sencillo como eso. Creo que habría que hacer una reflexión sobre por qué las personas queremos estar en los sitios más grandes en vez de buscar las cosas más interesantes que puede tener la música más underground o más pequeña, o simplemente ir con tu chica a tomar una copa a ver un concierto de alguien que no conoces, que es un planazo que mola. Y creo que eso mucha gente no lo hace; por eso las salas están vacías, si no, estarían llenas.
Claro, pero a lo mejor hay que —no sé si desde las instituciones o la gente o la industria en general— potenciar ese circuito de salas porque, al final, para que salga un Viva Suecia o un Arde Bogotá tiene que haber un circuito de salas en que esas bandas puedan florecer.
Humber: A eso me refiero justamente, pero es que hay muchas pequeñas bandas que podrían ser los próximos Arde Bogotá y que igual no llegan al segundo escalón porque es muy complicado tener el soporte económico vital, ser capaz de aguantar los vaivenes que puedas tener en tu vida para irte a tocar a Bilbao y palmar 500 o 600 pavos con cuatro amigos. Entonces creo que hay que educar, por supuesto a las instituciones, pero por supuesto a la gente, que es la que tiene que ir a las salas. Porque los festivales están llenos, los diez conciertos de Dani Martín están llenos... y esa gente entiendo yo que también le gustaría ir a un concierto en una sala pequeña, pero yo creo que no van a la sala pequeña, van solamente a la sala grande. Entonces, no sé, creo que hay que educar a la propia gente también.
Claramente sois herederos del llamado indie español, la ola que explotó sobre todo en torno a los 2010 con grupos como Vetusta Morla, Lori Meyers, Supersubmarina o Izal, entre otros. ¿Os sentís cómodos con esa etiqueta o lo vuestro es más pop, más rock alternativo?
Humber: Nos sentimos muy, muy con esa onda, que es la gente que es un poco de nuestra edad, ¿no? Nosotros cuando empezamos a escuchar esta música y a tocarla esta gente estaba muy arriba. ¿Sabes? Supersubmarina... todos estos grupos son gente que hemos escuchado muchísimo. Pues nos enorgullece saber que nosotros venimos mucho de ahí. Creo que también nos hacemos nosotros un poco más diferentes, somos más poperos, igual tenemos un sonido menos... no lo sé, pero no nos molesta en absoluto. Creo que hacemos canciones lo mejor que podemos y que tenemos canciones más pop y algunas más flojeras.
Hay toda una nueva ola de los últimos seis o siete años que está ahí: Arde Bogotá —con los que habéis colaborado—, Siloé, Veintiuno, Dani Fernández, Viva Suecia, Shinova, Ultraligera e incluso vosotros. ¿Con cuáles de estas bandas os sentís más identificados?
Humber: Un poco con todas. Yo creo que el camino lo compartimos, un poco el mismo camino que hacemos todos. Y después creo que todas esas bandas lo que tienen es mucha calle, mucho curro, mucho trabajo detrás de ellas, y nos sentimos un poco identificados con todas. A Arde Bogotá pues los hemos visto crecer, ¿sabes? O sea, cuando colaboramos con Toni le sacamos del despacho para que hiciese una canción... o sea, es muy curioso ver el crecimiento de las bandas y la gente que te va acompañando. Pues antes hablaba con un compi tuyo de Éxtasis, por ejemplo, que es una banda que hemos visto sacar el primer single y ahora mismo es una banda que está funcionando muy bien y que van a hacer en enero su primera Riviera. O sea, que compartimos muchos caminos con mucha gente que vemos crecer y es brutal verlo.
¿Cuál sería la línea roja sonora de Comandante Twin que nunca cruzaríais en una canción?
Humber: No creo que tengamos, la verdad. Creo que si la canción te lo pide, no le pondríamos límite a un tipo de sonido. También es verdad que muchas veces el propio riesgo nuestro, el propio sesgo de la propia banda, te hace pensar que cambios pequeños a ti te parecen enormes. Igual tú distorsionas una voz y la ves distorsionada y le dices a Santos: «Pero ¿cómo distorsionas la voz? No lo hagas», ¿sabes? Y luego lo escuchas en perspectiva cinco meses después y dices: «A ver, tampoco está tan distorsionada». Quiero decir que muchas veces nos autoponemos a nosotros sesgos por miedo a que haya un cambio muy grande cuando el cambio no es tan grande. Quiero decir, no estás haciendo reguetón. Creo que tenemos que ser más libres y eso creo que lo hemos conseguido con este disco.
Obviamente no saltaríais del pop y el rock a cosas como lo urbano o el reguetón.
Humber: Evidentemente, pues no, porque no es tu idioma. No porque no seas capaz de hacerlo —a mí me fliparía hacer una canción de urbano que fuera brutal porque tengo mucha gente que me parece brutal—, pero no sé hacerlo; si supiera...
Si tuvieras a alguien que no os ha escuchado nunca y le tuvieras que convencer para que comprara una entrada para tu concierto, ¿qué canción vuestra le pondrías y por qué?
Humber: Yo le pondría «Ser valiente», que creo que es una canción que identifica muy bien un poco toda la trayectoria que nosotros hemos tenido y hacia dónde hemos ido caminando. Pues por la propia canción en sí misma, por la perseverancia que implica la propia canción y por la respuesta que ha tenido la gente y lo que va a vivir con la gente de la canción. Y bueno, en esta nueva época te diría «Ámsterdam» también, que creo que es el sitio donde de repente pues lo mismo, ¿no? Rompes un poco los esquemas. Empiezas la canción y te dicen: «No, es que empieza muy lento», «es que no empieza la batería hasta el minuto uno y medio», y después es la canción que mejor funciona, ¿sabes? Y te dicen: «No la saques de single, que esto me da miedo porque...», y luego al final la gente es muy soberana para coger una canción. Es lo que nosotros pensábamos: que era de las mejores canciones del disco, y la gente se la come con patatas porque es buena canción. Entonces, es librarte mucho de los estigmas que podemos tener todos nosotros.
¿Qué planes tenéis para presentar este disco?
Humber: Pues tocar, tocar y tocar. O sea, ahora ya tenemos yo creo que más de 20 fechas que sacaremos el cartel dentro de poco con todas las fechas. Y la idea que tenemos es no parar de tocar, presentar el disco allá donde nos dejen y llevarlo lo más lejos posible. Que para eso estamos aquí.
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