SE MOJARON
The Strokes cierran su actuación en Coachella con un vídeo criticando a la CIA y las acciones de Estados Unidos en Gaza e Iran
Esperaron al segundo fin de semana del festival y no se cortaron con un montaje lleno de mensajes políticos durante su canción Oblivious. No hicieron una mención directa a Trump pero no les hizo falta.
Publicidad
Si el primer fin de semana de Coachella fue el de la fiesta y los invitados sorpresa, este segundo asalto será recordado como el momento en que The Strokes decidieron que ya basta de hablar solo de rock. En mitad de un set hipnótico, la banda neoyorquina soltó una "bomba" informativa que ya es viral y que trasciende lo musical para meterse de lleno en el barro de la geopolítica.
Mientras los acordes de "Oblivious" envolvían a miles de fans, las pantallas gigantes del escenario principal dejaron de proyectar a la banda para convertirse en un crudo documental de denuncia. Sin necesidad de mencionar nombres de la política actual, el mensaje fue un dardo directo a la línea de flotación de la política exterior estadounidense de las últimas décadas.
El montaje puso rostro a las operaciones encubiertas de la CIA, recordando los derrocamientos de líderes que intentaron soberanías alternativas en sus países. Figuras como Salvador Allende en Chile, Mohammad Mosaddegh en Irán, Patrice Lumumba en el Congo o Jaime Roldós en Ecuador aparecieron en pantalla ante un público que pasó de la euforia al silencio absoluto en cuestión de segundos.
Uno de los momentos más comentados en redes sociales está siendo la mención al asesinato de Martin Luther King Jr. La banda rescató el juicio civil de 1999 para recordar que un jurado declaró responsables a agencias gubernamentales, desafiando la narrativa histórica oficial en uno de los escaparates más masivos del mundo.
La traca final fue visualmente demoledora y conectó el pasado con el presente. El vídeo denunció la destrucción del sistema educativo en zonas de conflicto, señalando la pérdida de más de 30 universidades en Irán y cerrando con la imagen de la última universidad de Gaza siendo reducida a escombros en un ataque militar.
Esta bofetada de realidad sirve de antesala para su nuevo álbum, Reality Awaits, que aterrizará en plataformas el próximo 26 de junio. Tras el show de anoche, queda claro que Julian Casablancas y los suyos no solo han vuelto para reclamar el trono del indie, sino para demostrar que el rock todavía puede ser el vehículo más incómodo para decir verdades.
Publicidad




