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UNA PELÍCULA JAPONESA DE VENGANZA, FEMINISMO Y PSICODELIA

Belladonna of Sadness, el anime que narra una brutal violación por derecho de pernada

Esta película de animación japonesa fue rodada en los años setenta y habla de drogas, emancipación, feminismo y violaciones. Su estética naïf e inocente esconde la historia cruel y desoladora de una campesina francesa violada durante la Edad Media.

-Belladonna of Sadness

Belladonna of SadnessBelladonna of Sadness

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El cine es diminuto y han tenido que poner sillas plegables en los pasillos para acomodar a las docenas de personas que han comprado entrada. 'Overbooking', como si estuviésemos en un avión, pero sin tener la opción de cambiar el día a cambio de una noche de hotel gratis y un par de vales restaurante.

Este es el último pase de ‘Belladonna of Sadness’ y la sala está abarrotada, no todos los días se puede disfrutar en pantalla grande de una peli restaurada de animación japonesa rodada en los años setenta. 1973 para ser exactos.

La animación es extraña, casi experimental. Se trata de imágenes fijas -ilustraciones- con diminutas animaciones que marcan la acción. Tal vez un cielo cambiando de color, o una mano moviéndose. Los ojos grandes y las caras pequeñas de los protagonistas coloreados en tonos pastel son una mezcla muy bien avenida entre la estética de los ‘animes’ tradicionales y el ‘flower-power’ de los años 70.

Belladonna of Sadness
Belladonna of Sadness | Belladonna of Sadness

Pese al aire infantil y naïf de los dibujos, la historia no tiene nada de hippy. La narración se articula a través de una voz en off que nos pone en situación. Nuestros protagonistas son una pareja de jóvenes campesinos que luchan por permanecer juntos en un contexto histórico muy poco propicio. La Edad Media.

Derecho de pernada y venganza

Poniendo en práctica el tan temido derecho de pernada, nuestra protagonista -Jeanne- es violada por el noble que regenta sus tierras. Sin ahorrarse detalles, la escena es violenta, surrealista y extremadamente desoladora. A partir de este momento el cuento de hadas se evapora para dar paso a una historia de violencia, amores perdidos y venganza.

El mismísimo diablo aparece en escena para proponer un pacto a Jeanne. Rechazada por su amante tras la violación y sin demasiadas opciones de supervivencia, Jeanne acaba convirtiéndose en una bruja a su servicio.

Y si estáis pensando en el pedazo de spoiler que acabo de poner sobre la mesa ¡Que no cunda el pánico! Creedme, lo mejor de esta película no tiene que ver con la historia, sino con la forma en que está narrada. Eiichi Yamamoto es el autor de esta perturbadora pieza experimental que mezcla referencias del arte pop, el movimiento psicodélico, los cómics alternativos, la pornografía y hasta las revistas de moda.

Las alusiones sexuales son constantes y extremadamente obvias. El diablo se presenta por primera vez caracterizado con la forma de un pequeño falo y tras firmar el pacto, recorrerá el cuerpo de Jeanne en una escena tremendamente erótica. Su forma crece en una erección metafórica que absorbe el cuerpo de la mujer.

La narrativa nos muestra el poder de la sexualidad femenina, casi como si se tratase de algo temido, corrupto e incluso diabólico. Al entregarse a las artes oscuras, Jeanne libera su sexualidad y convierte su cuerpo en un arma, poniendo en evidencia el miedo del hombre -¡Oh, patriarcado!- ante la mujer que se alza como un sujeto sexual activo.

Contra el patriarcado

Al mismo tiempo, las conversaciones de nuestra protagonista con el demonio (‘¿Eres el diablo?’, pregunta ella. ‘Soy tú’, contesta el pequeño ser.) parecen casi una alegoría de lo que en realidad está sucediendo en la mente traumatizada de Jeanne. Tal vez la aparición del ente diabólico no sea sino una metáfora de la ruptura de Jeanne con el modelo patriarcal de esposa buena y complaciente.

Tras su violación, entiende que la única manera de sobrevivir dentro de esa estructura social, en la que únicamente los hombres pueden representar roles de poder, es empoderándose, buscando venganza y usando su cuerpo para conseguir aquellos fines que beneficien su causa.

Las referencias enteógenas tampoco pasan desapercibidas. Como ya comenté antes, la estética psicodélica está tremendamente presente en las ilustraciones y no parece casualidad que el mismo título de la película haga alusión a una droga alucinógena: la ‘Belladonna’, cuya traducción literal sería ‘Mujer bella’.

Analizando en profundidad esta elección, no podemos olvidar que la belladonna también es extremadamente venenosa, y sus frutos contienen toxinas suficientes para matar a cualquier hombre que se atreva a probarla. Exactamente igual que Jeanne, mujer bella pero tóxica que mata a todo hombre que se atreva a tocarla.

Belladonna of Sadness
Belladonna of Sadness | Belladonna of Sadness

La crueldad de una violación

Y, por último, no puedo sino destacar la elección de representar la violación de una forma tan dolorosamente vívida y explícita. El cuerpo de Jeanne queda literalmente partido en dos a través de una raja sangrienta en forma de cremallera que se abre desde su vagina.

Sus gritos y la extrema agresividad de las imágenes, que van ‘in crescendo’ hasta tomar la forma de una alucinación surrealista presentan de forma increíblemente veraz el horror de la escena y la desesperación de su protagonista.

Belladonna of Sadness
Belladonna of Sadness | Agencias

Aquí no hay elipsis temporales, no hay planos sugerentes ni simbolismo vagos. Se da a la situación la importancia que realmente tiene, mostrando la escena de una forma tan realista que -irónicamente- solo es posible de alcanzar a través de la animación.

Belladonna of Sadness
Belladonna of Sadness | Agencias

'Belladonna of sadness' ha sido entendida como una película retrógrada que referencia comportamientos sexistas y expone constantemente el cuerpo desnudo de su protagonista. Pero si hacemos una doble lectura de los detalles que la componen, encontraremos metáforas y alusiones a la emancipación femenina.

El preciosismo y la estética inocente que la caracterizan se contraponen con la crudeza y veracidad de la historia, en un tandem casi perfecto que hace que no puedas apartar los ojos de la pantalla.

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