MENOS DA UNA PIEDRA

El intento de robo más absurdo de la historia: se noquearon a sí mismos

Cuando pensamos en ladrones, la mente nos puede llevar a los truhanes que pueblan las pantallas de cine y televisión. Pero la realidad nos ofrece otra cosa: tres hombres en una moto y muy pocas luces entre todos ellos.

Ladrón.

Ladrón.Freepik

Publicidad

Lo de robar bancos o museos como el Louvre no es una actividad que veamos todos los días, especialmente en pleno siglo XXI. Por eso llaman la atención cuando ocurren y, de paso, nos hacen mirar a otros momentos de la historia, como cuando robaron la Mona Lisa con una tranquilidad inusitada. Más comunes pueden ser los robos en plena calle, desde carteristas que no vemos hasta tirones de bolso por parte de motoristas. Entre medias de ambas cosas podemos colocar a quienes deciden robar una tienda. Por ejemplo, una tienda de oro. Uno podría pensar que un acto así requiere de muchos meses para plantearlo como es debido y garantizar el éxito de la operación. Sin embargo, este caso nos demuestra que a veces intentar robar algo es cuestión de ser suficientemente estúpido como para no conocer el miedo. Esa falta de luces, eso sí, puede suponer su propia caída.

Tres tíos en moto se disponen a robar una tienda de oro. Por facilitar las cosas, les pondremos nombres: Johnny, Matt y Enzo. Matt rompe un cristal para abrir la puerta, Johnny lanza un adoquín para romper el escaparate… pero le da a su compañero y le deja noqueado. Llega un guardia, Enzo arranca la moto. Escapan, pero Matt es arrestado. Al día siguiente vuelven a intentarlo. Enzo lanza otra piedra, rompe el cristal. Se mueve para dejar espacio a su compañero… pero Johnny le golpea también. Escapan como buenamente pueden.

Tercer y último día. Llegan con la lección aprendida. Enzo se queda vigilando de lejos, Johnny lanza el adoquín. El cristal no se rompe, el objeto rebota… y noquea a Enzo. Con su camarada en el suelo, Johnny vuelve a intentarlo. De un modo digno de Mortadelo y Filemón, la piedra no solo vuelve a rebotar en el cristal, sino que hace que Johnny se noquee a sí mismo. Una serie de sucesos que, si los viéramos en una película, diríamos que "no hay quien se lo crea".

Flooxer Now» Viral

Publicidad