LA CAPITAL NO CONVENCE
Lola Lolita no termina de conectar con Madrid: "No me gusta mucho"
La creadora de contenido Lola Lolita ha compartido recientemente una reflexión personal sobre su vida en Madrid que ha generado conversación entre sus seguidores. En un vídeo publicado en su canal de YouTube, la influencer habló sin filtros sobre su relación con la ciudad, el ritmo de vida, el clima y las decisiones vitales que tomó al establecerse en la capital por motivos profesionales.

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Lola Lolita acostumbra a mostrar una imagen cercana y dinámica en redes sociales, pero en esta ocasión optó por un tono más pausado y reflexivo. Sentada en el sofá de su casa, la creadora abordó distintos aspectos de su momento vital, deteniéndose especialmente en cómo se siente viviendo en Madrid, una ciudad a la que llegó impulsada por el trabajo y las oportunidades profesionales.
Durante el vídeo, la influencer reconoció abiertamente que la capital no termina de encajar con su forma de ser. "No me gusta mucho Madrid", afirmó, antes de detallar algunos de los motivos. Entre ellos, señaló el ritmo acelerado del día a día: "En Madrid la vida va muy deprisa, no encuentro sitios en los que tener mucha paz". A estas razones se suma un factor que, según explicó, tiene un peso importante en su bienestar personal: el clima. "Y el clima, sobre todo el clima. Y es que aquí no hay tanto sol como allí. Hay gente a la que le parece una tontería, pero a mí me afecta", confesó.
Pese a estas sensaciones, Lola Lolita dejó claro que su permanencia en Madrid responde a una decisión meditada. La influencer explicó que su carrera profesional sigue muy vinculada a la capital y que, por ese motivo, optó por establecerse de forma más estable. "Sé que como aquí me quedan muchos años de trabajo, toco madera, me compré una casa aquí en Madrid", relató.
La vivienda, según contó, se encuentra algo alejada del centro, una elección pensada para ganar tranquilidad, aunque no exenta de inconvenientes. "En Madrid cualquier trayecto ya son 45 minutos ir y 45 minutos volver. Se pierde mucho tiempo", señaló. Aun así, subrayó que la casa tenía un significado especial en su vida personal. "Me la compré con mi anterior pareja. La idea era ser madre ahí, tener hijos. Era la casa de proyecto familiar", explicó.
Las declaraciones de Lola Lolita no buscan, según se desprende de su discurso, generar rechazo hacia la ciudad, sino compartir una vivencia personal marcada por cambios vitales y expectativas que han evolucionado con el tiempo. Un testimonio que ha resonado entre muchos jóvenes que, como ella, viven en grandes ciudades por motivos laborales, aunque no siempre se sientan plenamente identificados con ellas.
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