AMORES DE VERBENA
Entrevista a Los Vinagres: "Nuestra referencia de música en directo siempre fue una verbena"
Entrevisto a Los Vinagres en las oficinas de Emerge. Abel y Rober nos cuentan todo de su disco Amores de Verbena, lo que ha vivido la banda hasta llegar aquí, sobre el fenómeno de Nueva Linea, las influencias latinas en su música y como se encuentra su isla tres años después del volcán.

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Los Vinagres regresan con Amores de Verbena, su tercer álbum de estudio y un punto de inflexión en la trayectoria de la orquesta palmera. Un disco que abre una nueva etapa para la banda, afianzando una identidad propia donde conviven el nervio rock y la pulsión latina, una mezcla que les ha convertido en una de las propuestas más singulares de su generación. Producido junto a Raúl Pérez, Abel y Rober firman un trabajo de 12 canciones cargadas de energía, mensaje y, como no podía ser de otra manera, mucha sabrosura.
El álbum fue compuesto en una bodega de vinos de su tierra natal y grabado y producido posteriormente por Raúl Pérez en La Mina Estudio (Granada). A lo largo del disco se percibe con claridad esa fusión de rock y música latina que define el sonido del grupo, llevada aquí a un terreno más maduro y cohesionado.
De Sabrosura a Quédate, Amores de Verbena transita por pasajes con aroma a bolero, ritmos cercanos al merengue y guiños al folclore canario, siempre unidos por un hilo común: unas letras que hablan de la pasión, de no rendirse y del amor por lo que se hace. El propio título del álbum refleja esa idea de transformar lo efímero —el confeti, las luces, los amores pasajeros— en algo que eche raíces.
Un regreso con fuerza tras sobrevivir a la pandemia, a cambios en la formación y a un necesario periodo de descanso. Además, el lanzamiento viene acompañado de un short film grabado en la isla de La Palma, en el que se pueden escuchar cuatro de las canciones del disco y que funciona como una declaración de intenciones estética y emocional.
Recientemente pude charlar con Abel y Rober en las oficinas de Emerge, en Madrid, sobre todo lo que ha vivido la banda hasta llegar hasta aquí, el fenómeno de Nueva Línea, las influencias latinas en su música y cómo se encuentra su isla tres años después de la erupción del volcán.
Los Vinagres regresan con "Amores de Verbena", su tercer álbum de estudio y un punto de inflexión en la trayectoria de la "orquesta" palmera. Un disco que abre una nueva etapa para la banda, afianzando una identidad propia donde conviven el nervio rock y la pulsión latina, una mezcla que les ha convertido en una de las propuestas más singulares de su generación. Producido junto a Raúl Pérez, Abel y Rober firman un trabajo de 12 canciones cargadas de energía, mensaje y, como no podía ser de otra manera, mucha sabrosura.
El álbum fue compuesto en una bodega de vinos de su tierra natal y grabado y producido posteriormente por Raúl Pérez en La Mina Estudio (Granada). A lo largo del disco se percibe con claridad esa fusión de rock y música latina que define el sonido del grupo, llevada aquí a un terreno más maduro y cohesionado.
De "Sabrosura" a "Quédate", Amores de Verbena transita por pasajes con aroma a bolero, ritmos cercanos al merengue y guiños al folclore canario, siempre unidos por un hilo común: unas letras que hablan de la pasión, de no rendirse y del amor por lo que se hace. El propio título del álbum refleja esa idea de transformar lo efímero —el confeti, las luces, los amores pasajeros— en algo que eche raíces.
Un regreso con fuerza tras sobrevivir a la pandemia, a cambios en la formación y a un necesario periodo de descanso. Además, el lanzamiento viene acompañado de un short film grabado en la isla de La Palma, en el que se pueden escuchar cuatro de las canciones del disco y que funciona como una declaración de intenciones estética y emocional.
Recientemente pude charlar con Abel y Rober en las oficinas de Emerge, en Madrid, sobre todo lo que ha vivido la banda hasta llegar hasta aquí, el fenómeno de Nueva Línea, las influencias latinas en su música y cómo se encuentra su isla tres años después de la erupción del volcán.
Volvéis tras un parón con vuestro nuevo disco "Amores de Verbena". ¿Qué nos podéis contar de este trabajo y qué significa para vosotros?
Rober: Pues a ver, Amores de Verbena para él y para mí es un trabajo muy especial. Estamos muy contentos con este disco. Siempre decimos un poco que es como… bueno, al final todo el mundo dice lo mismo. El otro día decía Rubén Pozo en una entrevista que siempre dice que su mejor disco es el último, porque si no no lo sacaría.
Entonces nosotros creemos que este discazo, Amores de Verbena, estamos muy contentos con este trabajo y al final es un poco, después de este parón que hemos tenido Abel y yo, de altibajos y demás, y de volver a estar los dos solos porque se nos fue uno de los miembros de la banda, pues hicimos un poco un resumen de todo el trabajo que teníamos previo.
Un poco vuelta al origen y al final lo resumimos en este trabajo, que tiene doce canciones que hablan de volver a soñar, apostar, de levantarse para arriba, de ser felices en la vida y no dejar que nadie te pise ni te hunda, sino siempre seguir a tope como somos Los Vinagres.
Sois una banda que habéis renacido varias veces y sobrevivido a muchos contratiempos.
Abel: Sí, la verdad que como dices hemos pasado por unas cuantas movidas bastante chungas, sobre todo lo de la pandemia. Todo eso fue un frenazo en seco en nuestra forma de trabajo, en todo. Hemos hecho una labor de intentar entre nosotros volver a confiar en lo que es nuestra pasión, que es la música. Al final no nos vemos haciendo otra cosa que no sea hacer canciones, hacer discos. Nos hemos pegado un curro de investigación y de formarnos para intentar traer lo que es el género latino bien traído a nuestras raíces rock y a las raíces latinas que también teníamos de haber escuchado muchas verbenas en La Palma durante toda la vida, desde que somos pequeños.
¿Qué nos podéis decir de las influencias latinas en vuestra música?
Abel: Nosotros empezamos a tocar siendo mucho más rockeros. En los primeros trabajos tirábamos incluso por blues y cosas así, pero sí es verdad que a la hora de tocar en directo nuestra forma de comunicarnos con el público era como lo hacían las orquestas de Canarias: "qué pasó mi gente", "vamos para arriba" y tal. Era un contraste guay y siempre en el local intentábamos experimentar con las canciones. Lo que nos salía era un poco latinizarlo, meterle percusión, buscarle un rollito más bailongo.
¿Qué opináis del fenómeno viral de la orquesta Nueva Línea?
Rober: Justo nos viene perfecto que les haya ido bien, tío, te lo juro. Nosotros con nuestro máximo amor a Nueva Línea y a todas las orquestas de Canarias, porque al final eso es lo normal allí. A mí me hace gracia que ahora la gente de la península esté flipando con esto, y para nosotros es como: pues sí, una orquesta más de las veinte mil que hay. Una verbena canaria es una orquesta que hace versiones de grandes artistas de toda la vida o coge canciones de moda y las hace latinas.
Esa vuelta de tuerca es lo que hacemos Abel y yo con todas las canciones que hacemos. Nosotros, siendo de una isla tan pequeña como La Palma, no tuvimos la suerte de crecer en un ambiente de grandes conciertos. Allí no iban los grandes artistas, y mucho menos de rock.
Nuestra referencia de música en directo era una verbena con su orquesta, su toque latino, su vacilón, sus bailes, esa actitud, gente bailando, buen rollo. Eso es lo que nos salía. Al final Nueva Línea es eso, pero ellos son puramente orquesta y nosotros somos rockeros porque somos una banda. Me gusta que estén de moda porque la gente va a entender ahora mejor lo que es una orquesta y nuestro lenguaje.
Abel: A mí me pasó que el primer año que estuve en Madrid fui a una verbena y me impactó mucho. Era un camión que se desplegaba, salía un escenario brutal y yo esperando que empezara el merengazo… y empezaron a tocar "Bohemian Rhapsody". Me explotó la cabeza porque yo me esperaba que tocaran Tony Tun Tun.
¿Cómo surge versionar al gran Juan Luis Guerra?
Abel: Juan Luis Guerra es uno de los que iba a tocar a veces a eventos grandes. A La Palma llegó a ir alguna vez.
Rober: De hecho, el concierto más grande de la historia de La Palma creo que fue Juan Luis Guerra y Julio Iglesias. Hace un par de años volvió a tocar, estuvo en Madrid y al día siguiente en La Palma. Para nosotros es muy especial en este disco porque fue una referencia superclara. Juan Luis Guerra parte de una guitarra eléctrica y eso nos ayuda mucho. Aunque no lo parezca, tira mucho de guitarra. Las guitarras del último disco de Juan Luis Guerra son espectaculares. Juan Payán, que es el guitarrista, es dios. Para nosotros es una referencia muy guay a la hora de partir una canción, porque al final somos batería y guitarra.
Abel: Hace de puente entre una gran orquesta de merengue y llevarlo a un formato trío, como es el nuestro: bajo, batería y guitarra.
¿Siendo de Canarias es mucho más difícil triunfar en España?
Rober: La limitación de Canarias es la distancia. Moverte es mucho más fácil en la península, donde puedes ir de punta a punta en coche. Eso no quiere decir que sea imposible, pero sí es verdad que estar en Madrid ayuda. Nosotros llevamos casi veinte años aquí, aunque estemos yendo y viniendo, y obviamente estar en la península siempre es más fácil que estar en Canarias.
¿El sonido de este nuevo disco lleno de fiesta es una continuación de vuestros trabajos anteriores?
Abel: Sí, incluso nos sorprendió a nosotros. Cuando preparamos estas canciones para el directo las intercalamos con el setlist de toda la vida y encajan perfectamente. Puede que no te des cuenta de cuál es de un disco y cuál es del otro, habiendo pasado tanto tiempo entre ellos.
Rober: Más que un cambio radical, creo que este disco suena más a nosotros. Está más asentado el sonido. Lo que notamos es una madurez musical en la forma de crear el disco. Las letras tienen más sentido, un mensaje más claro, todo gira en un entorno común y cada canción es un hilo conductor de la otra. Eso sí que lo trabajamos bastante y creo que es la gran evolución respecto a los anteriores.
¿Qué canción del disco es vuestra favorita?
Abel: A mí me sorprendió bastante la acogida de Quédate. Es la canción más diferente que hemos hecho y quedó como un mensaje de resistencia, de haber podido sobrellevar una situación como la del volcán en La Palma. Ha sido nuestro humilde homenaje a la gente que se vio afectada y me impresionó mucho la acogida, sobre todo allí.
Hicisteis un concierto benéfico cuando pasó lo del volcán. ¿Cómo está la isla?
Rober: Sí, hicimos el "vinagrenéfico" y fue brutal. La gente nos apoyó a muerte, todos los grupos fueron sin dudarlo y fue muy bonito.
La isla sigue ahí. Mi abuela ha visto tres volcanes, mis padres dos. Volcanes siempre va a haber, la putada es dónde revienta. Esta vez fue en un sitio complicado y hubo mucho destrozo, pero con lo que me quedo es con la bondad de la gente.
La unión del pueblo, cómo todo el mundo remó a la vez. No importaba quién fueras ni cómo pensaras: si necesitabas ayuda, te tendían la mano. Todavía sigue habiendo gente con tenedores cuatro años después, pero poquito a poco.
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