En 2018 un grupo emergente de la escena del pop-rock madrileño sacaba un tema bajo el nombre de ‘Cayetano’. Una canción de menos de dos minutos y medio cuya letra y videoclip se esfuerzan por describir a un ‘pijo’ de manual. Un ‘espécimen’ que conocen de cerca, ya que ellos mismos pertenecen a ese estrato social.

Por aquel entonces los chicos de Carolina Durante no habían alcanzado aún la fama del 'amaiazo' que los ha llevado a estar en todos lo carteles de los festivales españoles más importantes. Amaia Romero los convirtió en el grupo del que todo el mundo hablaba gracias a ‘Perdona (ahora sí que sí)’.

La joven navarra subió a su cuenta de Instagram una cover de ‘El Himno Titular’, y como con todo lo que cantaba, a partir de ahí y su colaboración juntos, se puso en el punto de mira a los miembros del grupo (además de por su romance con el cantante).

Luego llegaría su primer disco con títulos como ‘Joder, no sé’ o ‘El Año’, pero su greatest hit indiscutible seguiría siendo ‘Cayetano’, la canción que todos los fans esperaban escuchar en sus conciertos y que Carolina Durante siempre se reserva para el final.

 

‘Cayetano’ reúne todos los tópicos que se asocian a personas con adineradas y con cierto estatus social: el golf como deporte, las segundas residencias en la sierra o zonas de playa como Marbella, disponer de barco, los voluntariados religiosos, las camisas abiertas, las melenas con flequillo, acudir a ciertas universidades, salir de fiesta en reservados y escuchar a Taburete, votar a determinados partidos políticos… Y un nombre propio que se repite todo el rato y que sirve para englobar todas esas características: ‘Cayetano’.

Con la bromita de que si ‘todos mis amigos se llaman Cayetano’, por considerarse un nombre pijo que ha resurgido, así como Borja, Jacobo o Eugenia y Jimena en el caso de las chicas, el nombre ha pasado a formar parte del vocabulario popular.

 

Por lo tanto definir a alguien como un ‘cayetano’ o una ‘cayetana’ sería el equivalente a decir que es un pijo. Es como si a todas las chonis las llamáramos ‘Jennis’ y a los canis ‘johnnys’.

 

A pesar de que según la Real Academia Española, ‘pijo’ se considera un adjetivo despectivo para describir a una persona cuya ropa, modales, lenguaje, etc, denotan una clase social adinerada, el término ‘Cayetano’ ha sido recibido con los brazos abiertos.